Un tiroteo ocurrido este jueves en el edificio Constant Hall de la Old Dominion University provocó la movilización de fuerzas locales y federales tras confirmarse la muerte de una persona y lesiones en otras dos, todas vinculadas a la institución. Las autoridades universitarias suspendieron todas las actividades académicas inmediatamente para asegurar el campus y facilitar las labores de emergencia.
El jefe de la policía universitaria, Garrett Shelton, confirmó que el atacante fue hallado sin vida dentro de las instalaciones. Aunque las identidades no han sido reveladas por motivos de privacidad y notificación a los familiares, el secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, informó que dos de las víctimas hospitalizadas pertenecen a esa rama militar, lo que ha generado una estrecha coordinación entre el Departamento de Defensa y las autoridades locales.

Los heridos fueron trasladados a centros asistenciales de Norfolk y Virginia Beach, incluyendo el hospital Sentara Norfolk General, donde permanecen bajo atención médica. El operativo de seguridad contó con la participación del FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), quienes iniciaron la recolección de evidencias balísticas y la revisión de registros de cámaras de seguridad.
Testigos del incidente describieron escenas de pánico en el edificio, relatando que tras escuchar gritos y detonaciones, la comunidad estudiantil y docente se refugió en aulas y oficinas. El jefe de la policía de Norfolk, Mark Talbot, aseguró tras el despliegue que no existía una amenaza activa para la población, permitiendo que la evacuación del personal se completara sin mayores incidentes.
La universidad ha implementado líneas de asistencia psicológica para atender a los estudiantes y familiares afectados por la violencia registrada en el recinto. Las clases permanecerán suspendidas hasta nuevo aviso, mientras las agencias federales y locales continúan con la investigación para esclarecer los motivos del ataque y los antecedentes del agresor.
La coincidencia temporal de este suceso con un ataque en una sinagoga en Michigan llevó a las autoridades a aclarar que no existe vínculo alguno entre ambos hechos. La Old Dominion University colabora con las agencias para determinar las causas del incidente, mientras se refuerzan los protocolos de seguridad en los espacios académicos ante la recurrencia de hechos de violencia armada en el país.