La tormenta Boelo, el segundo gran temporal de viento y lluvia que impacta al noroeste de Europa este fin de semana, ha causado severas interrupciones en los servicios de transporte y cortes masivos de energía eléctrica en el Reino Unido, desplazándose posteriormente hacia el continente. El servicio meteorológico británico (Met Office) emitió una alerta ámbar advirtiendo sobre un "peligro para la vida" debido a la caída de escombros, inundaciones costeras y ráfagas que alcanzaron un pico de 135 km/h en la región escocesa de Argyll and Bute.
Las adversas condiciones meteorológicas paralizaron la infraestructura en el norte del Reino Unido, dejando a más de 30.000 hogares sin luz en Escocia y provocando la cancelación de servicios de transbordadores entre Irlanda del Norte, Escocia e Inglaterra. Asimismo, las autoridades viarias y ferroviarias suspendieron múltiples trayectos por el riesgo que representan los árboles caídos sobre las vías y las carreteras anegadas, instando a la ciudadanía a permanecer en sus viviendas.
Parálisis aeroportuaria y daños en los Países Bajos y Alemania
A medida que el frente de baja presión avanzó hacia el este durante la madrugada del domingo, los efectos de la tormenta golpearon con fuerza el territorio de los Países Bajos. El Aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam canceló cerca de 100 vuelos internacionales —principalmente operados por KLM y easyJet— debido a las restricciones operativas impuestas en sus pistas por las intensas rachas de viento, afectando las conexiones aéreas con capitales como París, Roma, Dublín y Estocolmo.
En tierra, las interrupciones del transporte neerlandés incluyeron la suspensión de rutas ferroviarias en el este del país tras la caída de árboles sobre el tendido eléctrico, además de incidentes urbanos en el centro de Ámsterdam. Por su parte, regiones del suroeste de Alemania registraron apagones que afectaron a unos 10.000 usuarios, mientras los equipos de emergencia trabajaban en el despeje de rutas y el restablecimiento de los servicios esenciales.
Alteraciones en el transporte marítimo y ferroviario en Escandinavia
El temporal Boelo también extendió sus efectos a los países escandinavos, donde las autoridades de Dinamarca, Noruega y Suecia adoptaron medidas preventivas para salvaguardar la seguridad ciudadana. En Dinamarca se restringió el tránsito de vehículos pesados en infraestructuras clave como el puente del Gran Belt, al tiempo que diversas empresas de navegación cancelaron sus trayectos marítimos regulares por el embravecido oleaje en el mar del Norte.
En Suecia, los operadores ferroviarios interrumpieron preventivamente varias líneas de tren para evitar descarrilamientos por la presencia de obstáculos en las vías. Este patrón de fenómenos meteorológicos adversos consecutivos subraya la vulnerabilidad de la infraestructura europea ante temporales severos, poniendo a prueba los mecanismos de respuesta rápida de las empresas de servicios públicos y transportes en el continente.
(Con información de AP, EFE, AFP y Reuters)