El presidente Donald Trump firmó dos órdenes ejecutivas orientadas a acotar la ciudadanía por derecho de nacimiento y prohibir el denominado "turismo de maternidad". La medida representa un giro estratégico por parte de la Casa Blanca tras un fallo desfavorable de la Corte Suprema de Justicia (dictado a finales de junio en el caso Trump v. Barbara).
Según detalló el subjefe de gabinete de Políticas de la Casa Blanca, Stephen Miller, la norma excluye explícitamente a los hijos de personas consideradas "enemigos extranjeros de Estados Unidos", miembros de organizaciones terroristas internacionales y a quienes actúen o hagan cabildeo en representación de gobiernos extranjeros. La administración sostiene que estos grupos no están sujetos a la jurisdicción completa del país, acogiéndose a excepciones legales previamente reconocidas.
La segunda orden ejecutiva aborda de manera directa el "turismo de maternidad", prohibiendo la emisión de visados a personas extranjeras que pretendan ingresar a territorio estadounidense con el propósito deliberado de dar a luz para otorgar la nacionalidad automática a sus descendientes. Amparándose en la Sección 215(a) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), la Casa Blanca tildó esta práctica como "un fraude al sistema de los Estados Unidos", ordenando al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional perseguir y desmantelar a las redes organizadas que facilitan este tipo de viajes comerciales.

"Están creando negocios alrededor de la ciudadanía por nacimiento; no es así como debía funcionar. Es una vergüenza, están comprando su entrada y no lo vamos a permitir", enfatizó Trump.
Por su parte, el secretario de la Casa Blanca, Will Scharf, argumentó que las nuevas directivas se fundamentan en atribuciones ejecutivas previamente convalidadas por la jurisprudencia, por lo que confía en que no entran en conflicto directo con el mandato del máximo tribunal.
El renovado impulso de la administración Trump ocurre en un contexto de debate nacional en torno a la interpretación de la Enmienda 14, la cual garantiza la ciudadanía a prácticamente todas las personas nacidas en suelo estadounidense desde hace más de un siglo. Aunque la Casa Blanca no ha publicado el texto íntegro de los decretos al cierre de esta edición, los funcionarios gubernamentales sostienen que el enfoque en la seguridad nacional resistirá el escrutinio de las cortes federales en los próximos meses.
(Con información de Fox News)