El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró desde el Despacho Oval que las recientes operaciones militares contra el régimen iraní han destruido “prácticamente todo” su sistema de defensa estratégico y han alterado profundamente el panorama político en Teherán.
Durante una rueda de prensa previa a su reunión con el canciller alemán Friedrich Merz, Trump sostuvo que la marina, la fuerza aérea y las defensas antiaéreas iraníes han sido “derribadas”, como resultado de los ataques coordinados entre Washington y Jerusalén.
Pero más allá del plano militar, el mandatario puso el foco en un punto clave: la sucesión tras la muerte de Ali Khamenei.
“La mayoría de las personas que teníamos en mente han muerto. Y ahora tenemos otro grupo. Es posible que también estén muertos. Pronto no conoceremos a nadie”, declaró Trump.
Un vacío en la línea de sucesión
Según explicó el presidente, dos oleadas de ataques habrían eliminado a figuras consideradas potenciales candidatos a liderar el régimen iraní. Aunque no dio nombres específicos, reconoció que la situación en la cúpula del poder persa es incierta.
Trump admitió que no existe aún un plan claro sobre quién asumirá el liderazgo en Irán, pero dejó clara su postura estratégica:
“Supongo que el peor escenario sería que alguien igual de malo que el anterior tome el poder.”
El presidente agregó que preferiría una transición hacia una figura más moderada, incluso “posiblemente alguien desde dentro”, aunque evitó especular públicamente sobre posibles nombres.
Justificación de la ofensiva
Trump explicó que ordenó la intervención al considerar que Irán planeaba atacar primero a Estados Unidos, en medio del estancamiento de las negociaciones sobre el programa nuclear.
“Basado en el rumbo de las negociaciones, pensé que ellos iban a atacar primero”, afirmó.
Aunque no presentó pruebas concretas, sostuvo que el comportamiento de los negociadores iraníes indicaba una escalada inminente. También negó que Israel hubiera presionado a Washington para actuar, asegurando que, si acaso, él pudo haber acelerado la decisión israelí.
🇮🇱🇮🇷‼️ | Fuentes oficiales y medios internacionales reportan que la Fuerza Aérea de Israel lanzó un bombardeo sobre el edificio donde se reunían los 88 miembros de la Asamblea de Expertos, el consejo clerical encargado por la constitución iraní de nombrar al sucesor del fallecido… pic.twitter.com/QpikvurY2Q
— UHN Plus (@UHN_Plus) March 3, 2026
La operación, según la Casa Blanca, buscaba neutralizar capacidades estratégicas del régimen teocrático, incluyendo su infraestructura de misiles.
Irán aún conserva capacidad ofensiva
Trump reconoció que Irán todavía dispone de misiles, pero aseguró que esa capacidad se reducirá rápidamente si continúan los bombardeos.
“Han lanzado muchos y nosotros estamos derribando muchos”, indicó.
En paralelo, Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos en más de una docena de países de Oriente Medio que abandonen la región. Sin embargo, la administración no organizó vuelos especiales de evacuación, argumentando que la crisis evolucionó con rapidez y que deben utilizarse vuelos comerciales, pese a las restricciones del espacio aéreo regional.
Reacciones europeas y postura alemana
Durante su reunión con Friedrich Merz, Trump valoró positivamente la postura alemana frente al régimen iraní, aunque criticó la actitud más cautelosa de otros gobiernos europeos.
El canciller alemán subrayó la necesidad de evaluar cuidadosamente los siguientes pasos y expresó reservas sobre la posibilidad de que una intervención militar externa garantice automáticamente un cambio político interno.
Protestas internas y el factor social
El presidente estadounidense también se refirió a las protestas en Irán, recordando la represión ejercida por el régimen en los últimos años. Sin embargo, aconsejó prudencia a los manifestantes.
Trump reiteró que su objetivo es eliminar la amenaza que representa el régimen, pero reconoció que la evolución interna dependerá en última instancia de los propios iraníes.