El presidente Donald J. Trump ordenó la desclasificación de archivos gubernamentales relacionados con fenómenos aéreos no identificados (ovnis) y posibles evidencias vinculadas a vida extraterrestre, una decisión que marca un paso importante hacia la mayor transparencia del gobierno en materia de investigaciones científicas y fenómenos no explicados.
La orden ejecutiva del presidente Trump instruye a distintas agencias del gobierno a revisar y remover barreras de secreto que han mantenido gran parte de esta información fuera del alcance del público. El objetivo es permitir que ciudadanos, investigadores independientes y la comunidad científica accedan a documentos que históricamente han estado archivados bajo restricciones que impedían su divulgación.
Este movimiento ha generado una respuesta mixta en distintos sectores. Por un lado, numerosos científicos y organizaciones dedicadas al estudio de fenómenos aéreos no identificados han expresado su apoyo, calificando la desclasificación como una oportunidad para avanzar en la comprensión de fenómenos que permanecen sin explicación dentro de parámetros oficiales. La apertura de estos archivos podría aportar datos que amplíen el conocimiento sobre objetos o eventos observados en el espacio aéreo que no han sido identificados con claridad por los sistemas de defensa y detección actuales.
Por otro lado, algunos analistas han señalado que, aunque este gesto representa un avance hacia la transparencia, también plantea desafíos sobre cómo equilibrar la divulgación con la seguridad nacional y con la protección de fuentes y métodos sensibles, algo que las agencias han argumentado en el pasado como razón para restringir la publicación de ciertos archivos.
🇺🇸‼️ | ÚLTIMA HORA — El Presidente Donald Trump anunció que instruirá al Secretario de Guerra y a agencias federales a iniciar la divulgación de archivos relacionados con fenómenos aéreos no identificados (FANI), OVNIs y posible vida extraterrestre. pic.twitter.com/dO9BC3zLMq
— UHN Plus (@UHN_Plus) February 20, 2026
La orden presidencial impulsa a que se revisen documentos relacionados con encuentros de pilotos militares, informes de radar y datos recopilados por agencias como defensa y aeronáutica que estaban bajo clasificación, con la intención de llevarlos a un estatus donde puedan ser revisados por investigadores civiles y medios académicos. Esto incluye informes históricos y análisis sobre fenómenos que no han sido explicados bajo los protocolos tradicionales de investigación científica.
La decisión de Trump se inscribe dentro de una tendencia creciente de gobiernos por abrir sus archivos sobre fenómenos que interesan al público general, pero también demuestra un compromiso explícito de apertura hacia temas que durante décadas fueron considerados tabú o mantenidos fuera del escrutinio público.
Para millones de ciudadanos, el anuncio representa un reconocimiento oficial de que existen datos que merecen ser examinados con rigor científico y sin prejuicios, potenciando debates en universidades, centros de investigación y organizaciones independientes que llevan años recopilando y analizando testimonios y evidencias sobre fenómenos no identificados.