Donald Trump sorprendió al declarar que no impedirá la llegada de un petrolero ruso a Cuba pese a las sanciones. El presidente afirmó que "no tiene ningún problema" con el arribo, pues la población necesita recursos básicos para subsistir. Aunque calificó al liderazgo cubano como "corrupto", enfatizó que la ayuda humanitaria es necesaria para servicios críticos de energía.
El buque Anatoly Kolodkin, con más de 700.000 barriles de crudo, se encuentra a pocos kilómetros de la costa oriental. Se espera que atraque en Matanzas este martes, suponiendo el primer alivio tras meses de parálisis total. Esta decisión representa una flexibilización del bloqueo energético impuesto tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.

Cuba enfrenta una situación crítica, produciendo apenas el 40% del petróleo que necesita para funcionar diariamente. La falta de suministro externo ha provocado apagones masivos y ha detenido casi por completo la industria. El tanquero ruso, aunque desafía restricciones internacionales, cuenta ahora con el visto bueno de la Casa Blanca por emergencia.
🇺🇸🇨🇺‼️ | El Presidente Donald Trump afirmó que el régimen de Cuba tiene los días contados. Ante la pregunta de la prensa sobre sus planes para la región, el mandatario fue categórico: "Cuba va a ser la siguiente. Cuba es un desastre, es un país fallido y ellos serán los… pic.twitter.com/wEunAqeRXI
— UHN Plus (@UHN_Plus) March 30, 2026
La estrategia de presión de Trump buscaba forzar reformas profundas cortando el flujo petrolero al régimen. Sin embargo, el mandatario admitió que el sistema cubano está "terminado" y un solo barco no cambiará el destino político. Prefiere evitar un desastre humanitario mayor mientras mantiene su postura de firmeza política contra el comunismo.
Rusia había anunciado semanas atrás este envío como un desafío humanitario directo a la política de Washington. La filtración de que EE. UU. permitirá la entrada sugiere una coordinación tácita para evitar el colapso de la infraestructura básica. Los medios estatales cubanos celebran el compromiso ruso como una ayuda material indispensable ante el asedio.
A pesar del gesto, la orden del 29 de enero sigue amenazando con aranceles a otros suministradores de crudo. El secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene una vigilancia estricta sobre las importaciones durante todo el trimestre. Esta excepción parece una medida calculada para gestionar la crisis social sin renunciar a los objetivos estratégicos en el Caribe.