El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfoca su estrategia geopolítica en América Latina al impulsar la candidatura del senador Flávio Bolsonaro frente al izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. La administración republicana busca limitar la expansión del gobierno chino en el continente, considerando el papel clave de la economía brasileña dentro del bloque de los BRICS.
La postura hemisférica de la Casa Blanca se articula en torno al denominado Corolario Trump de la Doctrina Monroe, una serie de iniciativas diseñadas para frenar el despliegue comercial y tecnológico de Beijing. Este marco comprende acuerdos sobre Minerales Críticos, la agenda de seguridad tecnológica Pax Silica, el proyecto de defensa Escudo de las Américas e inversiones gestionadas mediante el EXIM Bank, esquemas que ya cuentan con la adhesión de Argentina, Chile, Bolivia y Paraguay.
🇧🇷‼️ | Flávio Bolsonaro ejerció su derecho al voto en Río de Janeiro, acudiendo a la escuela municipal Barão Homem de Mello en una jornada electoral decisiva para el futuro de la nación: el líder conservador acudió a las urnas en un comicio clave donde el pueblo brasileño elige entre la defensa de la libertad y el modelo económico del bolsonarismo frente a la hegemonía del izquierdismo de Lula da Silva.
— UHN Plus (@UHN_Plus) October 4, 2026
Pese al interés ideológico en Washington, el gobierno estadounidense mantiene una posición de cautela pública ante el escenario de paridad en los sondeos entre Lula y Bolsonaro. Al ser consultado en la sede presidencial sobre el proceso electoral, Trump evitó realizar declaraciones a favor o en contra de los competidores para guardar prudencia diplomática previo a los resultados oficiales.
No obstante, Flávio Bolsonaro conserva un canal directo con la administración norteamericana mediante su hermano Eduardo Bolsonaro y el secretario de Estado, Marco Rubio. El candidato opositor ha expresado que un eventual triunfo del Partido Liberal permitirá reestructurar el vínculo bilateral con Estados Unidos y alinear las políticas estratégicas de ambos países.
El alineamiento de la Casa Blanca se inserta en un contexto de recomposición política regional en el que Trump ha respaldado a figuras afines en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Honduras. De concretarse la victoria opositora en el Planalto, la administración republicana aspira a consolidar una mayoría de gobiernos alineados con la agenda de Estados Unidos en el hemisferio.
(Con información de Infobae)