Donald Trump declaró estar conmocionado por el giro político de Giorgia Meloni y aseguró que no mantiene comunicación con ella desde hace tiempo. El mandatario estadounidense señaló a la líder italiana por permitir que Washington realice las operaciones en Medio Oriente. Las declaraciones se produjeron en una entrevista con el diario Corriere della Sera.

La ruptura se produjo después de que Meloni calificara de inaceptables las críticas de Trump hacia el papa León XIV. La premier sostuvo que los líderes religiosos no deben obediencia a los políticos, lo que provocó una respuesta inmediata de Washington. Trump advirtió que Italia corre peligro ante la capacidad nuclear del régimen de Irán.
«Ya no es la misma persona; es ella quien es inaceptable porque no le importa si Irán tiene un arma nuclear».
El mandatario también lamentó la derrota de Viktor Orbán en Hungría y lo utilizó como punto de comparación frente a la gestión italiana. Según Trump, el exlíder húngaro realizó un trabajo efectivo en materia de inmigración y fronteras. La mención a Orbán resalta el cambio de percepción del presidente estadounidense sobre la actual política de Roma.

La tensión aumentó cuando Italia negó el uso de la base aérea de Sigonella para operaciones militares de Estados Unidos hacia Medio Oriente. Roma también descartó participar en misiones para asegurar el estrecho de Ormuz bajo el mando estadounidense. Meloni anunció además la suspensión del acuerdo de cooperación en defensa con Israel vigente desde 2005.
«El pontífice no debería hablar de guerra porque no tiene idea de lo que está pasando ni de la amenaza de Irán».
Ante este escenario, Meloni defendió su posición desde la feria Vinitaly en Verona sin mencionar directamente al mandatario republicano. La premier afirmó que su gobierno no comparte los recientes ataques y busca mantener una fórmula de autonomía. La posición italiana ha sido descrita por la propia mandataria como una vía de coherencia institucional.
En el Parlamento italiano, la líder del Partido Democrático, Elly Schlein, expresó su condena a las palabras de Trump y apeló a la unidad nacional. Por su parte, Giuseppe Conte, líder del Movimiento Cinco Estrellas, señaló los riesgos de la ambigüedad diplomática en el contexto bélico actual. El debate político interno se ha intensificado tras las declaraciones de Washington.
Meloni enfrenta ahora la gestión de su agenda internacional sin la afinidad previa con la administración republicana. Su estrategia de actuar como interlocutora entre Europa y Estados Unidos se encuentra bajo revisión diplomática. La premier ha evitado hasta el momento responder de forma directa a los calificativos personales emitidos por Trump.
Finalmente, Trump afirmó que Italia no será el mismo país bajo la dirección política que ha tomado Meloni recientemente. El distanciamiento marca un giro en la geopolítica de los aliados occidentales en plena escalada del conflicto con Irán. La administración estadounidense mantiene su exigencia de compromiso militar total a sus socios en la región.