La diplomacia de Washington trabaja a contrarreloj en lo que parece ser el último intento por evitar una ofensiva total en el Golfo. “Creo que hay muchas posibilidades de que mañana se llegue a un acuerdo. Ahora mismo están negociando”, aseguró Trump al periodista Trey Yingst, dejando claro que la llave de la paz está en manos de los ayatolás. La exigencia por parte del gobierno americano sobre la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz sigue siendo innegociable.
Pese al optimismo moderado sobre un pacto inminente, el presidente no ha rebajado el tono de sus advertencias. A través de su red social Truth Social, Trump ha bautizado el próximo martes como el “Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente”, una amenaza directa de destrucción de los nodos estratégicos del país persa. El ultimátum expira a las 20:00 horas de Washington del 6 de abril, momento en el que, según el mandatario, Irán conocerá “el infierno” si persiste en su actitud de desafío a la libertad de navegación internacional.
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— UHN Plus (@UHN_Plus) April 5, 2026
El Presidente Donald Trump ha dinamitado cualquier rastro de diplomacia tradicional al lanzar una advertencia directa y brutal contra la teocracia de Teherán: "El martes será el Día de las Plantas Eléctricas y el Día de los Puentes, todo envuelto en uno, en… pic.twitter.com/V6RRBfS2FC
El cierre de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo global, ha sido el detonante de esta fase crítica de la guerra. Trump ha sido tajante al señalar que, si no hay firma el lunes, la respuesta militar será de una magnitud “nunca antes vista”. La estrategia de la Casa Blanca combina la oferta de una salida diplomática con la preparación de un ataque masivo contra las infraestructuras socialistas y teocráticas que sostienen al régimen, asegurando que la prioridad absoluta es proteger los intereses nacionales y la estabilidad energética de Occidente.