Las Fuerzas Armadas de Ucrania desataron durante la noche una masiva oleada de ataques con aeronaves no tripuladas contra el corazón industrial, energético y tecnológico de la Federación de Rusia, alcanzando objetivos estratégicos en San Petersburgo y la región de Leningrado.
Las incursiones con drones ucranianos alcanzaron las instalaciones del depósito de combustible Ruchi, centro neurálgico de almacenamiento de diésel AI-92 y AI-95 para la antigua capital zarista, así como un segundo complejo compuesto por 21 depósitos de hidrocarburos situados cerca del golfo de Finlandia.
A los incendios en las refinerías se sumaron cortes de energía en la subestación eléctrica regional que afectaron a más de 20.000 ciudadanos, junto a impactos en un centro de datos de la red social VK, en los almacenes logísticos de la firma e-commerce Ozon y en un tramo de puente estratégico.
Oleada sobre Moscú y colapso del transporte aéreo
De acuerdo con el Ministerio de Defensa de Rusia, los sistemas de interceptación antiaérea neutralizaron 1.015 drones en unas 15 regiones del oeste y sur del país, con especial intensidad en Bélgorod, Kursk, Briansk, Krasnodar y Crimea.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, reportó que más de 500 aeronaves no tripuladas fueron destruidas en las aproximaciones a la capital rusa. La magnitud de la incursión forzó el cierre de emergencia de los aeropuertos capitalinos y la suspensión de operaciones en el aeropuerto internacional de Púlkovo.
Desafío abierto a las decisiones diplomáticas de la Casa Blanca
La reanudación de los bombardeos sobre las refinerías y la red logística rusa representa una respuesta directa del presidente Volodímir Zelenski a la reciente orden ejecutiva firmada por Donald Trump que anuló las sanciones e impuestos sobre los ingresos energéticos rusos y frenó la Ley Graham.
Pese a que el mandatario estadounidense había rechazado públicamente las operaciones ucranianas contra la industria petrolera del Kremlin, Kiev ratificó su decisión de golpear la capacidad de financiación bélica de Moscú en represalia por los continuos ataques contra el territorio ucraniano.
(Con información de El Mundo, Infobae y DW)