Las fuerzas armadas de Ucrania ejecutaron durante la madrugada de este miércoles una masiva y exitosa operación con drones de largo alcance que provocó graves explosiones e incendios en la terminal petrolera de San Petersburgo, una de las principales arterias de almacenamiento y exportación de combustibles del régimen ruso en el Mar Báltico. El mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky, confirmó la autoría del ataque y detalló que la incursión fue coordinada con precisión por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y las Fuerzas de Operaciones Especiales, logrando vulnerar las defensas antiaéreas a más de 1.100 kilómetros de la línea del frente.
La ofensiva coincidió estratégicamente con la jornada de apertura del Foro Económico Internacional de San Petersburgo 2026, el principal encuentro empresarial auspiciado por el presidente Vladimir Putin, dejando una densa y visible columna de humo negro sobre el horizonte de la ciudad como telón de fondo del evento.

Además de los destrozos en el complejo petrolífero del Golfo de Finlandia, que procesa anualmente 12,5 millones de toneladas de hidrocarburos, las aeronaves no tripuladas ucranianas alcanzaron instalaciones militares clave en la base naval de Kronstadt y golpearon una importante planta de fabricación de armamento en la región de Tambov. Para los analistas militares de tendencia conservadora, este contundente golpe demuestra la vulnerabilidad del espacio aéreo en el corazón de Rusia y evidencia la capacidad de Kiev para golpear los centros económicos que financian el esfuerzo bélico del Kremlin.
Pese a que el gobernador regional de Leningrado, Aleksandr Drozdenko, intentó minimizar el impacto asegurando el derribo de 50 drones, la agencia estatal de noticias rusa TASS admitió que la emergencia provocó el desvío y la suspensión masiva de operaciones comerciales en el aeropuerto internacional de Pulkovo.
La terminal damnificada posee un alto valor estratégico para la economía rusa, ya que funciona como un nodo logístico vital para el despacho marítimo y ferroviario de derivados del crudo, sector que se mantiene bajo el control férreo de los oligarcas estatales. Diversos medios independientes y canales de Telegram difundieron imágenes de grandes depósitos cilíndricos envueltos en llamas, confirmando que la ofensiva ucraniana se ejecutó como una respuesta directa a un sangriento bombardeo ruso que el día anterior dejó 23 civiles muertos en Kiev y Dnipro.
El complejo Expoforum, sede del evento empresarial que pretende congregar a más de 20.000 invitados de 130 países, se encuentra situado a escasos 17 kilómetros de la infraestructura petrolera incendiada. Históricamente, el mandatario ruso ha utilizado este foro para lanzar provocaciones políticas y defender sus ambiciones territoriales sobre el este de Europa, llegando a declarar en la edición de 2025 que "toda Ucrania pertenece a Rusia".
Las autoridades de Kiev sostienen que la reciente ampliación de su arsenal de tecnología no tripulada les permite golpear objetivos de alto valor estratégico dentro del territorio de la Federación Rusa sin necesidad de comprometer tropas en el terreno. Esta doctrina de represalia quirúrgica contra la infraestructura energética y militar busca asfixiar la cadena de suministros del ejército invasor y desgastar la infraestructura logística que sostiene a las tropas rusas en los territorios ocupados.
El asesor militar Sergiy Sternenko ironizó sobre el fracaso de los sistemas de protección del Kremlin, señalando en redes sociales que la densa humareda negra sobre el puerto báltico constituye la verdadera bienvenida para los inversores extranjeros que aún respaldan al régimen de Moscú.
(Con información de EFE y AFP)