Las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania dieron un golpe contra la infraestructura bélica de la Federación Rusa tras ejecutar un exitoso ataque nocturno con drones en la región sureña de Rostov.
El objetivo principal de la incursión fue el aeródromo militar de Taganrog, una estratégica ciudad portuaria ubicada a orillas del mar de Azov y situada a unos 940 kilómetros de la frontera ucraniana. La exitosa misión se saldó con la destrucción comprobada de un sistema de misiles táctico-operacional Iskander y de dos aeronaves de patrulla marítima de largo alcance Tu-142.
El comandante de este cuerpo de élite ucraniano, Robert Brovdi, detalló a través de su cuenta oficial de Facebook que la operación fue ejecutada con éxito por drones pertenecientes al 1.er Centro Independiente de Sistemas No Tripulados. Brovdi precisó que el lanzador de misiles tierra-tierra Iskander fue alcanzado de manera certera justo en el instante en que se encontraba desplegado en una posición activa de tiro dentro de una zona pantanosa en las afueras de Taganrog.

Moscú de inmediato desató un bombardeo masivo contra Ucrania. De acuerdo con el reporte oficial emitido por la Fuerza Aérea Ucraniana, el ataque del Kremlin involucró el lanzamiento de un misil balístico Iskander-M, seis misiles de cuzero Kh-101 y un contingente de 290 drones de asalto de los tipos Shahed, Gerbera e Italmas, así como aparatos señuelo del modelo Parodia, disparados de forma simultánea desde territorio ruso y la ocupada península de Crimea.
Las redes de defensa antiaérea ucranianas demostraron un alto nivel de efectividad al lograr interceptar un total de 284 objetivos del arsenal enemigo, desglosados en ese único misil balístico, cinco de los de crucero y 279 drones kamikaze en los sectores norte, sur, centro y este del país. A pesar del masivo despliegue de contención, nueve de los artefactos no tripulados consiguieron sortear los sistemas de protección e impactaron en siete ubicaciones geográficas distintas, mientras que restos de metralla cayeron en otras de diez localidades.
El cruce generalizado de hostilidades reportó saldos fatales en provincias de ambos países. En el sur de Ucrania, el gobernador de Zaporiyia, Ivan Fedorov, informó sobre la muerte de un residente civil y dos personas heridas tras un bombardeo ruso dirigido contra la infraestructura industrial de la capital regional.
En paralelo, las autoridades de la región fronteriza de Bélgorod notificaron el fallecimiento de tres hombres en la localidad de Oktiabrski producto de dos ataques, mientras que en Armavir (región de Krasnodar) se reportó un incendio en un depósito de petróleo. Por su parte, el Ministerio de Defensa en Moscú afirmó haber neutralizado 127 drones ucranianos sobre su territorio nacional.
(Con información de Infobae, Ukrinform y El Economista)