Por segunda vez en menos de una semana, las fuerzas ucranianas ejecutaron una incursión quirúrgica con drones contra la refinería de Tijoretsk-Nafta, un nodo crucial en la región de Krasnodar. El ataque, que también inutilizó líneas de alta tensión, ha provocado incendios masivos y severas interrupciones en el suministro energético regional.
Paralelamente, las fuerzas de Kiev neutralizaron la operatividad del puerto de Kavkaz. Mientras tanto, en la provincia fronteriza de Bélgorod, ataques masivos de artillería ucraniana han desmantelado la infraestructura eléctrica rusa, dejando a la población sumida en cortes de luz, agua y calefacción. Esta es la respuesta directa a la agresión incesante de Moscú sobre territorio soberano.
"Solo esta semana, Rusia ha lanzado 1.770 drones de ataque, más de 1.530 bombas guiadas y 86 misiles contra Ucrania", denunció el presidente Volodímir Zelenski, exponiendo la magnitud de la ofensiva rusa financiada por la venta de hidrocarburos.
El Kremlin, lejos de mostrarse debilitado, intenta capitalizar el alza de los precios del crudo provocada por la crisis iraní en el estrecho de Ormuz. Dmitri Peskov ha admitido cínicamente que Moscú se beneficia de la demanda global, estimando que cada dólar extra en el precio del barril de Urals se traduce en ingresos millonarios para financiar su maquinaria bélica.
Zelenski ha denunciado que el armamento ruso contiene al menos 60 componentes extranjeros suministrados de forma ilícita. La capacidad de Moscú para fabricar misiles balísticos y drones de asalto sigue alimentada por una red de intermediarios que el líder ucraniano exige desmantelar de inmediato si se quiere frenar la masacre.
En el último balance militar, la Fuerza Aérea ucraniana logró abatir 90 de los 97 drones lanzados por Rusia en la última noche. A pesar del heroico esfuerzo de defensa, Ucrania mantiene la presión sobre la industria rusa, consciente de que golpear su infraestructura energética es el único camino para detener la financiación del agresor y forzar el fin de la invasión.