Un equipo de astrónomos descubrió que la Vía Láctea experimentó un giro drástico en su orientación espacial. Los resultados de la investigación fueron presentados en la Reunión Nacional de Astronomía de la Real Sociedad Astronómica en Birmingham. Los datos científicos sostienen que el disco plano donde se concentran la mayoría de las estrellas cambió su trayectoria de forma profunda.
El hallazgo científico se fundamenta en simulaciones informáticas que analizaron la evolución histórica de 25 galaxias similares. Las observaciones de la misión espacial Gaia confirmaron que el halo estelar de nuestra galaxia gira a una velocidad sumamente lenta. Esta característica física demuestra que el disco galáctico pudo haber invertido su orientación original en más de 90 grados.

La causa principal de la transformación fue una colisión frontal masiva contra la antigua galaxia enana Gaia-Salchicha-Encélado. El impacto cósmico ocurrió hace unos 10.000 millones de años y terminó reestructurando por completo la arquitectura galáctica primitiva. La fusión incorporó miles de millones de estrellas que quedaron orbitando en trayectorias marcadamente alargadas.
Los investigadores explicaron que el cambio en la trayectoria implica que el propio Sol se desplazaba antes por rutas distintas. El fenómeno astronómico plantea que la estabilidad actual de nuestro sistema no siempre se mantuvo a lo largo de los milenios. Este descubrimiento ofrece una perspectiva inédita para reconstruir el pasado dinámico del vecindario cósmico.
Asimismo, los modelos matemáticos vincularon la rotación del halo estelar con el comportamiento directo de la materia oscura. El movimiento del componente visible permite rastrear la masa invisible que ejerce influencia gravitacional sobre el conjunto de las estructuras. El estudio de la Vía Láctea sirve como un laboratorio fundamental para evaluar la física de galaxias distantes.
Los autores del proyecto destacaron el valor de reconstruir la historia cósmica a partir de las herramientas observacionales disponibles actualmente. La alineación de las estructuras muestra que el halo estelar y la materia oscura evolucionaron de manera conjunta mediante fusiones. El estudio aporta una explicación coherente a uno de los enigmas más complejos de la cosmología.
El nuevo modelo analítico redefine los parámetros para comprender la formación del Universo y la dinámica de las galaxias. La confirmación de este evento posiciona a la astronomía británica a la vanguardia de la exploración del espacio profundo. Los descubrimientos abren nuevas líneas de investigación sobre el origen de nuestra galaxia.
(Con información de Infobae)