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Un fuerte terremoto de magnitud 6.2 sacude la frontera entre Afganistán y Pakistán

El movimiento telúrico, localizado en la cordillera del Hindú Kush, provocó evacuaciones preventivas en Islamabad y el norte de la India. Las autoridades de protección civil activaron los protocolos de emergencia, aunque los primeros informes descartan víctimas mortales

Un fuerte terremoto de magnitud 6.2 sacude la frontera entre Afganistán y Pakistán
iStock.

Un potente sismo de magnitud 6.2 en la escala de Richter sacudió este sábado la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán, sembrando la alarma entre la población de ambos países. El sismo tuvo su epicentro en la escarpada e inhóspita cordillera del Hindú Kush, una de las zonas con mayor actividad tectónica de todo el continente asiático. A pesar de la considerable intensidad del movimiento geológico, las autoridades de las naciones afectadas informaron de manera preliminar que no se han registrado pérdidas humanas ni daños estructurales de gravedad en los cascos urbanos principales.

El temblor se desató en horas de la jornada sabatina y sus ondas expansivas se propagaron con fuerza hacia el sur y el este, siendo claramente perceptible en la capital pakistaní, Islamabad, así como en varias provincias septentrionales de ese país y en extensas áreas del norte de la India. Testigos en múltiples localidades fronterizas describieron haber sentido fuertes sacudidas verticales y horizontales que se prolongaron durante varios segundos, lo que desencadenó escenas de pánico colectivo y obligó a miles de ciudadanos a evacuar de emergencia oficinas, centros comerciales y viviendas particulares.

El Departamento Meteorológico de Pakistán explicó a los medios locales que la cordillera del Hindú Kush es propensa a este tipo de eventos debido a la persistente y violenta interacción entre las placas tectónicas de la India y Eurasia. Los especialistas detallaron que, a menudo, la gran profundidad a la que se originan las rupturas en esta falla geológica contribuye de forma decisiva a amortiguar el impacto directo sobre la superficie, lo que explica por qué un sismo de tal magnitud no provocó el colapso masivo de infraestructuras en esta oportunidad.

Aunque los primeros reportes de las capitales regionales trajeron tranquilidad, los equipos de protección civil y los cuerpos de socorro han iniciado inspecciones exhaustivas en los distritos periféricos. La principal dificultad para los evaluadores de riesgos radica en que el epicentro se sitúa en una zona de accidentada topografía y con comunidades rurales altamente aisladas. Las autoridades afganas y pakistaníes mantienen un monitoreo estrecho mediante enlaces radiales para descartar afectaciones en viviendas propensas a sufrir agrietamientos peligrosos.

Esta región fronteriza se encuentra históricamente entre los territorios más vulnerables del planeta ante la actividad sísmica. En las últimas décadas, tanto Afganistán como Pakistán han sido escenario de terremotos devastadores que han sepultado a pueblos enteros y dejado balances de miles de víctimas mortales. Ante estos antecedentes, los organismos de gestión de desastres han emitido boletines de alerta instando a los ciudadanos de las zonas montañosas a mantenerse atentos ante la inminente ocurrencia de réplicas de menor intensidad.


(Con información de El Nuevo Diario y The Times of India)

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