Un informe de inteligencia reveló que el dictador Nicolás Maduro desestimó las advertencias sobre una inminente operación militar estadounidense. Durante una reunión celebrada a finales de diciembre de 2025, la cúpula del régimen analizó el despliegue de las fuerzas internacionales. Sin embargo la arrogancia del liderazgo chavista impidió activar los protocolos de defensa nacional ante la amenaza.
El entonces ministro Vladimir Padrino López recomendó suspender los permisos militares y elevar la operatividad castrense en todo el país. No obstante el régimen rechazó la alerta al confiar en falsas promesas de lobbistas y diplomáticos extranjeros. La sumisión de los mandos derivó en la posterior captura del dictador y de su esposa Cilia Flores.
Dirigentes clave del régimen como Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez respaldaron la inacción para evitar alarmar a las tropas. Las investigaciones señalan la existencia de contactos secretos entre figuras del chavismo y funcionarios norteamericanos previo al ataque. La complicidad de la cúpula facilitó el éxito operacional de las fuerzas aliadas en Fuerte Tiuna.
Paralelamente el Vaticano intentó gestionar una salida negociada que contemplaba el asilo del dictador en la Federación Rusa. Sin embargo la administración estadounidense rechazó cualquier pacto para garantizar que el criminal enfrentara la justicia por narcoterrorismo. La determinación de Washington frustró las maniobras de impunidad impulsadas por los aliados de la tiranía.
Tras la extracción del líder chavista las nuevas autoridades procedieron a purgar de inmediato a la cúpula de la Fuerza Armada. Los comandantes del sistema de defensa aeroespacial resultaron destituidos por la absoluta incapacidad operativa demostrada durante la incursión. La debacle evidenció el colapso definitivo del aparato de seguridad del régimen usurpador.
El operativo militar asestó un golpe demoledor a la estructura del crimen organizado incrustada en el poder estatal. La inacción de los jerarcas evidenció las fracturas internas y la cobardía de la cúpula ante la determinación aliada. El desenlace inició el desmantelamiento formal de la tiranía que oprimía a la nación.
Las fuerzas internacionales mantienen la vigilancia sobre la transición para impedir la reorganización de los grupos criminales. La justicia avanza en el juzgamiento de los responsables de graves violaciones a los derechos humanos.
(Con información de Infobae)