Un nuevo contingente de 115 ciudadanos venezolanos que se encontraban de forma irregular en territorio estadounidense arribó al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía tras ser deportados desde la ciudad de Opa-locka, en el estado de Florida. El Ministerio de Interior y Justicia del régimen chavista confirmó que este es el segundo vuelo de repatriación forzosa que aterriza en el país en lo que va de semana, reflejando la intensificación de las políticas migratorias de la administración norteamericana.
La recepción de los retornados estuvo marcada por una fuerte presencia de los órganos represivos del Estado, incluyendo a efectivos de la Policía Nacional Bolivariana, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). Las autoridades gubernamentales procedieron a realizar entrevistas individuales con fines de reseña y control a cada uno de los migrantes, además de brindarles una evaluación médica superficial antes de permitir su salida del terminal.

Este operativo aéreo constituye el vuelo número 152 registrado desde enero de 2025, fecha en la que se suscribió el acuerdo de repatriación bilateral entre las autoridades de Caracas y Washington para frenar el flujo migratorio descontrolado. Sorprendentemente, la ejecución de estos traslados masivos se ha mantenido inalterable en el tiempo, operando con regularidad incluso en medio del pico de máximas tensiones geopolíticas derivado del despliegue militar estadounidense en el mar Caribe.
El flujo de retornos forzosos y voluntarios ha mostrado una aceleración notable en los últimos días, evidenciando una estrategia de contención regional coordinada con diversos gobiernos de la zona. Apenas el pasado lunes, otro grupo de 126 personas arribó a suelo venezolano bajo las mismas condiciones desde la base aérea de Opa-locka, mientras que el viernes anterior un contingente de 134 indocumentados fue devuelto desde Panamá.
De acuerdo con los informes del Servicio Nacional de Migración panameño, ese operativo específico representó el primer vuelo humanitario de retorno voluntario coordinado entre ambos países latinoamericanos, contando con el financiamiento directo de los Estados Unidos.
El ministro de Interior y Justicia, el radical Diosdado Cabello, declaró recientemente que el programa estatal "Gran Misión Vuelta a la Patria" ya ha gestionado el retorno de 28.000 venezolanos en el transcurso de las diversas fases de la crisis. No obstante, analistas independientes señalan que estas cifras son mínimas en comparación con el éxodo masivo provocado por el colapso económico del socialismo del siglo XXI, utilizando el régimen estas repatriaciones para simular una falsa normalización del país.
(Con información de Infobae)