Un fuerte terremoto de magnitud 6,4 en la escala de Richter sacudió la prefectura de Okinawa, en el extremo suroeste de Japón, durante la tarde de este viernes. El movimiento telúrico, que generó una alarma preventiva en las comunidades insulares, se registró en aguas abiertas del océano Pacífico y fue monitoreado de forma simultánea por los centros sismológicos locales e internacionales.
A pesar de la importante magnitud del evento, las autoridades de protección civil niponas confirmaron la ausencia de víctimas o daños materiales de consideración en las localidades habitadas más cercanas al área del epicentro. De acuerdo con el informe técnico detallado por la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el sismo ocurrió exactamente a las 13:05 hora local (4:05 GMT). Los instrumentos de medición de la red nacional precisaron que el epicentro se ubicó en la costa noroeste de la isla de Miyako, perteneciente al archipiélago de Okinawa.

Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) evaluó preliminarmente el sismo con una magnitud de 6,1, situando el hipocentro a una profundidad muy superficial de 10 kilómetros en el mar, a unos 136 kilómetros al norte-noreste de la localidad de Hirara. Minutos después de registrarse el remezón, los sistemas de vigilancia marina de la JMA detectaron ligeras fluctuaciones en el nivel del mar en los litorales circundantes; sin embargo, los expertos descartaron la emisión de una alerta formal de tsunami destructivo, transmitiendo tranquilidad a la población costera.
El temblor se dejó sentir con mayor notoriedad en la isla de Kumejima, donde alcanzó el nivel tres de siete posibles en la escala sísmica japonesa shindo, la cual se enfoca en medir el grado de agitación en la superficie y el potencial de afectación en las estructuras. Los comités de emergencia de la prefectura de Okinawa y de las islas circundantes completaron una serie de inspecciones de rutina en las instalaciones portuarias, líneas aéreas locales y redes de distribución de energía eléctrica.
Tras las evaluaciones de rigor, las agencias informativas confirmaron que los servicios públicos continuaron operando bajo absoluta normalidad y que los códigos de construcción del país respondieron de manera eficiente ante el impacto de las ondas sísmicas superficiales. Hacia el final de la jornada, las autoridades sismológicas advirtieron que los equipos de monitoreo se mantendrán alerta ante la posibilidad de que ocurran réplicas de menor intensidad en las próximas horas en la periferia de la isla de Miyako.
(Con información de El Nacional y Anadolu Ajansi)