Una masiva llegada de medusas obstruyó las estaciones de bombeo de la central nuclear francesa situada en Gravelines. La empresa estatal EDF debió apagar tres de sus reactores y reducir la potencia operativa de una cuarta unidad. Las autoridades aseguraron que el incidente no afectó la seguridad del personal ni el entorno ambiental.
La instalación energética ubicada a orillas del mar del Norte sufrió una drástica reducción en su capacidad productiva. En la actualidad, únicamente un reactor funciona al ciento por ciento de su potencia instalada. De igual forma, otra unidad permanecía desconectada con anterioridad debido a trabajos programados de mantenimiento.

La presencia de estos animales en las costas francesas responde a factores biológicos y variaciones térmicas de la temporada. Especialistas asocian la proliferación recurrente de bancos de medusas al aumento de la temperatura en los océanos. El fenómeno afecta de forma directa los sistemas de refrigeración marítima utilizados por la infraestructura eléctrica.
Pescadores locales desplegaron operativos preventivos en la zona para intentar retirar la fauna marina de los canales. Las embarcaciones lograron extraer veintiséis toneladas de ejemplares antes de que ingresaran a los ductos principales. Pese a las maniobras de contención, el volumen de animales superó los filtros protectores de las instalaciones.
La contingencia se suma a las restricciones operativas derivadas de las intensas olas de calor estivales. La disminución de los caudales fluviales limita el enfriamiento óptimo en diversas plantas del territorio galo. Estas complicaciones generan niveles récord de potencia faltante en la red de suministro energético nacional.

El complejo industrial ya había registrado un evento similar de obstrucción durante el mismo periodo del año pasado. En aquella ocasión, los reactores debieron reconectarse de forma gradual tras varios días de intensas tareas de limpieza. La empresa mantiene la vigilancia continua para restablecer el funcionamiento habitual de las unidades afectadas.
La central de Gravelines genera la mayor parte de la electricidad consumida en la región del norte francés. Los equipos técnicos monitorean el comportamiento de las corrientes marinas para determinar la reapertura de las unidades. La compañía evalúa nuevas medidas preventivas para evitar futuras interrupciones por acumulación de biomasa marina.
(Con información de AFP y EFE)