La formación política Vente Venezuela, bajo el liderazgo de María Corina Machado, ha lanzado este viernes un ultimátum institucional al exigir la activación de los mecanismos constitucionales para convocar a nuevas elecciones presidenciales. El partido argumenta que se ha configurado una "falta absoluta" en la Jefatura del Estado, tras cumplirse hoy 90 días desde que Nicolás Maduro fuera capturado por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero. Según el artículo 234 de la Constitución, el transcurso de este plazo sin el retorno del mandatario obliga al Parlamento a declarar la vacancia y llamar a las urnas en un periodo no superior a 30 días.
En un comunicado la organización liberal recordó que Maduro ya carecía de legitimidad antes de su detención en Nueva York, donde enfrenta cargos por narcoterrorismo. Vente Venezuela insiste en que el verdadero ganador de los comicios de julio de 2024 fue Edmundo González Urrutia, cuya victoria está respaldada por las actas electorales rescatadas por la ciudadanía. Para el partido de Machado, cualquier intento de mantener el statu quo actual bajo la figura de Delcy Rodríguez no es más que una maniobra de supervivencia de un sistema represivo que se niega a entregar el poder.
“No insistir en que se cumpla la Constitución es permitir que en Venezuela permanezca la dictadura con la complicidad de los magistrados del TSJ”, sentenció la organización en su proclama nacional.
El partido denunció que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia "inventó una causal" de ausencia forzosa para imponer a Delcy Rodríguez como presidenta interina, un cargo para el que nunca fue electa. Vente Venezuela califica este procedimiento de "inexistente legalmente", señalando que Rodríguez fue designada vicepresidenta por un individuo (Maduro) que ya había usurpado el poder tras el fraude electoral. Por tanto, su permanencia en el Palacio de Miraflores representa una prolongación de la tregua que el régimen intenta pactar con actores internacionales, ignorando el mandato soberano de los venezolanos.
Esta exigencia de la derecha democrática busca romper el estancamiento político y obligar a los sectores que hoy controlan el aparato del Estado a medirse nuevamente en las urnas bajo condiciones de transparencia. Vente Venezuela enfatiza que la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, cerró un ciclo de oprobio y que la transición no puede quedar secuestrada por figuras que no cuentan con el respaldo popular. La presión de Machado apunta directamente a la Asamblea Nacional para que actúe como un órgano independiente.
Mientras la administración de Donald Trump supervisa el proceso judicial contra la cúpula chavista en Nueva York, la oposición interna reclama que el vacío de poder sea llenado por los ciudadanos y no por burócratas designados a dedo por un sistema judicial subordinado. El cumplimiento del artículo 234 se presenta así como la prueba de fuego para las instituciones venezolanas: o se pliegan a la ley o confirman su complicidad con la dictadura.