El autócrata ruso Vladímir Putin amenazó con apoderarse de buques mercantes pertenecientes a países de Europa. La advertencia fue lanzada desde el crucero portamisiles Variag durante unas maniobras militares en el Pacífico. El régimen promete responder en cualquier región estratégica que considere oportuna frente a la presión internacional.
Las declaraciones surgen como respuesta al endurecimiento de sanciones impuesto por la Unión Europea a la flota. Moscú calificó como actos de piratería y saqueo la posibilidad de que los gobiernos europeos incauten naves. El líder sostuvo que las restricciones comunitarias violan flagrantemente el derecho marítimo internacional vigente.
El comandante de la Flota del Pacífico respaldó el discurso belicista asegurando tener fuerzas listas para intervenir. El mando militar afirmó estar capacitado para detener embarcaciones de las naciones occidentales clasificadas como inamistosas. La exhibición de fuerza busca amedrentar a las potencias que intentan frenar la evación de sanciones.

Durante su alocución, el mandatario acusó a la OTAN de incrementar peligrosamente la tensión geopolítica en Asia. El dictador afirmó que la alianza atlántica pretende desplegar nuevos sistemas de armamento para amenazar a Rusia. Asimismo, vinculó la preparación de sus tropas con la experiencia adquirida en la invasión a Ucrania.
El jefe del Kremlin también arremetió contra el gobierno de Japón por mantener sanciones económicas por la guerra. Putin rechazó que su país represente una amenaza directa para la seguridad del archipiélago vecino. Sin embargo, reivindicó de forma tajante la soberanía rusa sobre las disputadas islas Kuriles del Sur.
Las autoridades europeas evalúan controles marítimos cada vez más estrictos contra la flota clandestina que opera Moscú. La retención de barcos sospechosos busca cortar las vías clandestinas de financiamiento de la maquinaria bélica. No obstante, el régimen amenaza con trasladar el conflicto a aguas abiertas fuera del continente europeo.
La Flota del Pacífico confirmó su disposición para ejecutar acciones de respuesta directa contra las embarcaciones europeas. El dictador reiteró que Moscú elegirá la región estratégica que considere conveniente para aplicar las represalias. La advertencia cerró la gira de supervisión militar por la isla de Sajalín y el Lejano Oriente.
(Con información de AFP y Reuters)