Vox ha confirmado su intención de votar a favor de la propuesta del PP para presidir las Cortes de Castilla y León. La portavoz, Pepa Rodríguez de Millán, aseguró que la prioridad es impedir que la cámara caiga en manos de la izquierda. Esta decisión se toma ante la constitución de las Cortes la próxima semana.
La formación subrayó que no mantiene interés en el reparto de "sillones", postura aplicada también en Extremadura y Aragón. El portavoz nacional, José Antonio Fúster, reiteró que el partido no reclamará cargos institucionales vacíos. Vox busca demostrar que su enfoque se centra en medidas con garantías de cumplimiento.

"Nuestra prioridad son las medidas, luego ya veremos qué cuota de responsabilidad tiene cada uno de los gobiernos".
Rodríguez de Millán admitió que no confían plenamente en el PP porque "dice una cosa y luego hace otra". Pese a ello, la necesidad de bloquear al PSOE prevalece sobre las desconfianzas mutuas entre las fuerzas de derecha. La portavoz evitó concretar si el voto favorable al candidato popular es ya definitivo.
Las negociaciones actuales priorizan el establecimiento de medidas políticas antes que el reparto de cuotas de poder. Vox insiste en que el PP conoce sus exigencias y rechaza negociar a través de los medios de comunicación. Piden evitar relatos mediáticos que busquen ralentizar los acuerdos que desean cerrar pronto.
"Vox no va a dejar las cámaras en manos del PSOE".
El objetivo de los de Abascal es concretar las alianzas en Extremadura, Aragón y Castilla y León lo antes posible. Rodríguez de Millán rehusó especificar los escollos actuales que dilatan las conversaciones en estas tres autonomías. La formación prioriza las cuotas de responsabilidad solo después de asegurar las políticas.
Vox ya gobernó con el PP en estas regiones y en la Comunidad Valenciana hasta la ruptura del pasado julio. El conflicto surgió por las discrepancias sobre la acogida de menores migrantes no acompañados con los populares. Tras las elecciones, la fuerza de los de Abascal aumentó pese a los reproches de bloqueo.
Actualmente, las negociaciones para conformar los ejecutivos de coalición carecen de avances significativos entre ambas formaciones. Vox mantiene que su prioridad son las medidas programáticas y no los cargos dentro de las instituciones. El desenlace en Castilla y León marcará el rumbo de los pactos en el resto de comunidades.