El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este miércoles durante una visita oficial a Atenas que el régimen de Irán ha perdido por completo el control sobre el estrecho de Ormuz. Junto al ministro de Exteriores griego, Yorgos Yerapetritis, el funcionario norteamericano declaró: “El estrecho de Ormuz está abierto, ahora sale casi la misma cantidad de petróleo de antes, así que han perdido por completo el control del estrecho”.
Las cifras recabadas por la consultora Kpler confirman la efectividad de las operaciones en la zona, registrando en septiembre el paso de 17 millones de barriles diarios, volumen cercano al promedio de 18 millones de 2025. Aunque la Guardia Revolucionaria del estado terrorista iraní amenazó con provocar explosiones en pasos rocosos para bloquear rutas, el cerco naval sobre sus puertos ha garantizado la navegación comercial frente al chantaje de Teherán.
Pese a los intentos de desstabilización y agresiones contra embarcaciones reportadas por agencias marítimas en las últimas semanas, las exportaciones de crudo no se han detenido. La estrategia de la administración estadounidense respondió al cierre unilateral declarado por la teocracia al inicio de las hostilidades, neutralizando la capacidad del régimen persa para utilizar el petróleo como herramienta de coacción internacional.
En el plano estratégico, Rubio fue categórico respecto a las aspiraciones de Teherán y advirtió sobre el colapso económico inminente que enfrenta la dictadura islámica. “Irán no puede tener un arma nuclear. Punto y fin de la historia. Nunca van a tener un programa nuclear”, enfatizó el secretario, tras denunciar que la intención original de las autoridades iraníes era construir una capacidad militar para amenazar con la aniquilación a sus vecinos en Medio Oriente.
Durante el encuentro bilateral, Washington destacó el rol de Grecia como un “nodo energético” estratégico frente a la inestabilidad en el mar Rojo, Yemen y Ucrania. Estados Unidos busca potenciar las ventas de gas natural licuado (GNL) estadounidense hacia Europa central a través del Corredor Vertical de los Balcanes, respaldado por la flota comercial helénica que traslada más del 20% del GNL global.
Asimismo, Rubio abordó los avances en la infraestructura energética regional, incluyendo el cable de interconexión eléctrica impulsado por Grecia con Israel y Chipre, proyecto que Washington respalda para fortalecer la seguridad energética internacional. La agenda oficial en Atenas incluyó también negociaciones para la adquisición de cazas F-35 por parte del gobierno griego y reuniones con el primer ministro Kyriakos Mitsotakis.
(Con información de EFE)