Wimbledon incorporará oficialmente el sistema de revisión por video en el Estadio Central y otras cinco pistas principales para su 139° aniversario. A diferencia del tradicional "ojo de halcón", esta tecnología permitirá a jueces y jugadores evaluar situaciones dinámicas como dobles piques, toques de red o invasiones. La medida busca modernizar el torneo más antiguo del mundo sin perder su esencia tradicional.

La organización determinó que no existirá un límite de solicitudes para los tenistas, permitiendo desafíos ilimitados mientras la tecnología esté operativa. El club argumenta que esta apertura garantiza que la justicia prevalezca sobre el error humano o técnico. La decisión responde directamente a fallos críticos de inteligencia artificial ocurridos en la edición anterior que generaron protestas masivas.
Un error grave en 2025 durante el partido entre Pavlyuchenkova y Kartal evidenció la necesidad de este respaldo tecnológico adicional. En aquel encuentro, el sistema automático omitió una pelota que salió claramente de la pista, obligando a repetir el punto ante la falta de evidencias claras. El nuevo protocolo de video evitará que incidentes de conectividad de la IA afecten el resultado de los partidos.
El torneo también mejorará la experiencia del espectador mediante la instalación de indicadores visuales en los marcadores electrónicos de todas las canchas. Las señales de "fuera" y "falta" se desplegarán de forma brillante para evitar confusiones en ambientes ruidosos o de mucho viento. Esta actualización asegura que tanto el público como los jugadores tengan claridad absoluta sobre los cantos arbitrales en tiempo real.
En el ámbito de infraestructura, el Tribunal Superior de Londres autorizó la expansión del recinto hacia los terrenos del antiguo Wimbledon Park. Este fallo legal permitirá triplicar la superficie del club y construir nuevas canchas de césped junto a un estadio con techo retráctil. La expansión es una respuesta estratégica para asegurar la continuidad del juego frente a las recurrentes lluvias de la capital británica.