En el marco de su visita estratégica a la base aérea canadiense de North Bay, donde inspeccionó el adiestramiento de pilotos ucranianos, el presidente Volodímir Zelenski confirmó su disposición a mantener un encuentro bilateral con el líder del régimen ruso, Vladímir Putin. Las declaraciones, emitidas durante una entrevista concedida a la cadena alemana DW, señalan que el mandatario ucraniano acudiría "por supuesto" a una cita cara a cara en los márgenes de la Cumbre del G20 programada para mediados de diciembre en Miami, siempre que la diplomacia multilateral habilite el espacio de negociación.
Zelenski insistió en que el contencioso territorial y las condiciones para el cese definitivo de las hostilidades solo pueden destrabarse mediante una negociación directa al más alto nivel institucional. El jefe de Estado ucraniano desestimó los discursos vacíos y enfatizó que cualquier diálogo internacional debe traducirse en garantías tangibles de soberanía para su nación.
"Es preciso reunirse, hablar y tomar decisiones. No se trata de palabras. Lo que yo le diga o lo que él quiera decirme no importa… Importan los resultados. Eso es todo", sentenció Zelenski.
El mandatario valoró como una "buena señal" la reciente visita de los enviados especiales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner a Kiev, pese a no haberse formalizado acuerdos inmediatos. Zelenski subrayó que las Fuerzas Armadas de Ucrania han consolidado su capacidad defensiva y de contraofensiva en el terreno de combate, forzando a las tropas rusas a pagar un costo desproporcionado por avances territoriales marginales. Según el líder ucraniano, esta correlación de fuerzas sitúa a Kiev en una posición de firmeza para entablar eventuales conversaciones de paz.
Junto con el planteamiento diplomático, Zelenski remarcó la necesidad crítica de abastecimiento militar para proteger la infraestructura estratégica antes del descenso de las temperaturas. El presidente expuso que la industria militar rusa produce un estimado de 140 misiles balísticos al mes, lo que requeriría interceptores Patriot bajo los parámetros estándar de la Alianza Atlántica. Ante la imposibilidad técnica de alcanzar dicho estándar, emplazó directamente a Estados Unidos y a los aliados europeos a suministrar un contingente de al menos 100 a 120 proyectiles mensuales para salvaguardar el espacio aéreo nacional frente a los bombardeos enemigos.
(Con información de EFE y 20 Minutos)