La crisis de seguridad registrada en la ciudad autónoma de Ceuta ha desatado una rebelión política en el corazón de la Unión Europea. Un bloque mayoritario de 22 países miembros ha exigido a la Comisión Europea y al Consejo Europeo la convocatoria urgente de una videoconferencia extraordinaria de ministros del Interior. El objetivo de la cumbre de emergencia es coordinar una respuesta comunitaria inmediata ante lo que califican como un fallo grave en la custodia de la frontera sur europea.
🇮🇹🇩🇰🇪🇸‼️ | España ha perdido la confianza de prácticamente toda Europa luego de la crisis desatada en Ceuta. Italia, Dinamarca y otros 22 países como Alemania, Grecia, Suecia, Países Bajos y Bélgica, presentaron una carta para una reunión extraordinaria en la UE. “Esta situación… pic.twitter.com/h6JUMYfPhk
— UHN Plus (@UHN_Plus) August 1, 2026
La iniciativa, impulsada por la primera ministra italiana Giorgia Meloni y la jefa de Gobierno danesa Mette Frederiksen, cuenta con respaldo del canciller alemán Friedrich Merz, así como de los mandatarios de Polonia, Suecia, Finlandia, Bélgica, Países Bajos, Hungría y la República Checa. En la misiva enviada a la presidente del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, las 22 naciones advierten de que los cruces masivos e incontrolados no solo ponen en riesgo la seguridad soberana, sino que destruyen la confianza en la política migratoria común del continente.
El documento suscrito por la mayoría del bloque comunitario señala de forma implícita a las decisiones del Gobierno socialista de Pedro Sánchez, criticando medidas como la regularización de inmigrantes ilegales por actuar como un irresponsable "factor de atracción". Los líderes europeos enfatizan que la Unión no puede permitir la instrumentalización de la inmigración ni proyectar la falsa imagen de que una entrada ilegal en territorio europeo pueda terminar convertida en una residencia legal.

"Las imágenes que llegan de Ceuta han demostrado una vez más lo urgente que es que Europa responda a la inmigración ilegal. Defender las fronteras exteriores de la Unión no es el interés de una sola nación, es una responsabilidad compartida de toda Europa", destacó la primera ministra italiana Giorgia Meloni.
La exigencia de este encuentro extraordinario ha dejado al descubierto las profundas divisiones ideológicas en el seno de la Unión Europea. Mientras la abrumadora mayoría de los socios exige reforzar el papel operativo de Frontex y revisar la eficacia de la cooperación con Marruecos, países como Francia y Portugal han rehusado firmar el texto. El Gobierno francés de Emmanuel Macron descartó suspender la libertad de circulación de Schengen, aunque incrementó de forma preventiva los controles fronterizos con España.
(Con información de El Mundo, Euronews y Giorgia Meloni)