La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) confirmó la recepción de la primera notificación sobre una brecha de seguridad en la que un tercero utilizó un agente de inteligencia artificial como instrumento para ejecutar un ciberataque de manera autónoma.
De acuerdo con el reporte inicial enviado por la entidad afectada, la herramienta digital logró rastrear fallas de seguridad, realizar un inicio de sesión legítimo e identificar vulnerabilidades internas para alterar datos personales y extraer facturas comerciales.
El organismo regulador precisó que, si bien el uso de modelos generativos para la redacción de mensajes de phishing, análisis de código y suplantación de identidad era una práctica recurrente, la irrupción de agentes de IA representa un salto en el panorama de la ciberseguridad.
A diferencia de las herramientas convencionales, este tipo de agente posee la capacidad de recibir un objetivo general, planificar tareas intermedias, ejecutar código y adaptar su comportamiento en tiempo real según las respuestas que obtiene del sistema atacado, todo ello sin requerir intervención humana directa en cada fase.
Aunque la AEPD aclaró que el incidente no implica que la infraestructura del proveedor del modelo de lenguaje haya sido vulnerada, advirtió que la inteligencia artificial incrementa exponencialmente la velocidad, escala y capacidad de adaptación de los ciberataques.
El director adjunto de la AEPD, Francisco Pérez Bes, remarcó que este hito obliga a los responsables y delegados de protección de datos a reestructurar de inmediato sus protocolos de seguridad. El directivo señaló que las auditorías de riesgo ya no pueden limitarse a categorizaciones genéricas de malware, sino que deben contemplar la velocidad de ejecución de las máquinas.
(Con información de EFE y la Agencia Española de Protección de Datos)