Las principales terminales aéreas del noreste de Estados Unidos reanudaron gradualmente sus operaciones tras una parálisis operativa provocada por un fallo técnico en el centro de control de Filadelfia. La falla simultánea de los sistemas primarios y de respaldo dejó sin comunicaciones ni radar a los controladores aéreos durante casi ocho horas, afectando la movilidad en la región.
El incidente se originó en la instalación Philadelphia TRACON, encargada de gestionar el espacio aéreo metropolitano de Nueva York y Pensilvania. Las autoridades aeronáuticas reportaron más de 7.000 vuelos retrasados o cancelados a nivel nacional, sufriendo el Aeropuerto Internacional Newark Liberty el mayor impacto con más de 600 cancelaciones de rutas comerciales.
La Administración Federal de Aviación detalló que el circuito primario de datos sufrió una interrupción matutina y no pudo ser sustituido por la línea de contingencia. Las investigaciones preliminares confirmaron que una cuadrilla de construcción cortó accidentalmente el cable de fibra óptica de respaldo durante trabajos de excavación en Nueva Jersey.
El colapso del sistema aéreo coincidió con el despliegue logístico por la Asamblea General de la ONU en la ciudad de Nueva York. La parálisis afectó los itinerarios de decenas de miles de pasajeros, así como la llegada de delegaciones internacionales y líderes mundiales, entre ellos el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
La interrupción de las operaciones aéreas evidencia los riesgos asociados a la dependencia de infraestructuras estatales obsoletas e ineficientes. El mantenimiento defectuoso y la falta de previsión en los servicios públicos generan millonarias pérdidas económicas al sector privado, afectando la productividad de las aerolíneas y paralizando el comercio de servicios.
Las fallas recurrentes en el control del tráfico aéreo demuestran la urgente necesidad de introducir mecanismos de libertad económica y gestión privada en los servicios de transporte. La certeza jurídica y la responsabilidad operativa resultan indispensables para evitar que la negligencia burocrática e industrial continúe perjudicando la movilidad de ciudadanos e inversores.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, calificó el incidente de inaceptable y urgió al Congreso a aprobar partidas presupuestarias para modernizar la red tecnológica. Las autoridades confirmaron el inicio de pruebas con herramientas de inteligencia artificial para anticipar conflictos operativos y evitar nuevos colapsos en las rutas nacionales.
(Con información de AP)