La NASA anunció un contrato marco de hasta 10.000 millones de dólares para construir una base lunar permanente. El anuncio fue realizado por el administrador de la agencia espacial, Jared Isaacman, durante la exposición aeroespacial MAX POWER en el Centro Espacial Kennedy en Florida. Esta monumental alianza entre el sector público y la industria privada reafirma la capacidad del libre mercado para impulsar la infraestructura estratégica del futuro, política de firmeza institucional e innovación.
El nuevo marco contractual de servicios comerciales de carga útil lunar contempla un tope de 10.000 millones de dólares a lo largo de una década para licitar misiones clave hacia el polo sur de la Luna. Junto con las compañías líderes de la aviación comercial, SpaceX de Elon Musk y Blue Origin de Jeff Bezos, la agencia espacial seleccionó a firmas especializadas como Lockheed Martin, Northrop Grumman, Firefly Aerospace, Intuitive Machines, iSpace US y Voyager Technologies.
"Estamos construyendo la base lunar misión por misión; cuando nuestros astronautas regresen a la Luna, llegarán con los primeros elementos esperándolos en la superficie", enfatizó la máxima autoridad de la NASA.
Además del contrato general, la agencia gubernamental otorgó a Blue Origin un contrato independiente por 94 millones de dólares para trasladar al polo sur lunar el rover de exploración PROMISE. Este vehículo de seis ruedas propulsado por energía nuclear, desarrollado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro reutilizando componentes probados en Marte, cartografiará la superficie en busca de reservas de hielo de agua esenciales para sostener la presencia humana.
La misión de 18 meses despegará a finales de 2028 utilizando el módulo de aterrizaje Mark 1, asegurando un despliegue de alta eficiencia con costos de desarrollo optimizados. En paralelo a la selección de Blue Origin, la NASA adjudicó órdenes de trabajo por 1.300 millones de dólares a Arrow Science, Impulse Space y la propia firma de Bezos para probar tecnologías de navegación y drones robóticos.
Por su parte, la empresa SpaceX fue seleccionada para desplegar una red estratégica de satélites de comunicaciones cislunares a bordo de su cohete Starship en 2028. Esta red garantizará el flujo ininterrumpido de datos entre los controladores de misión en la Tierra, los equipos en la superficie y los astronautas en futuras maniobras espaciales.
Complementando la arquitectura del complejo lunar, se concedieron subvenciones directas a las firmas Honeybee Robotics, Redwire y Yank Technologies para la construcción de una torre integrada de energía solar y comunicaciones.Dicho sistema combinará transferencia inalámbrica de electricidad para respaldar las operaciones continuas de los equipos científicos durante la noche lunar.
El esfuerzo del sector privado permitirá a la administración estadounidense afianzar una posición inexpugnable en la Luna antes de la llegada de las misiones tripuladas, cerrando el paso a las pretensiones expansionistas de potencias rivales en el espacio exterior.
(Con información de New York Post)