La compañía taiwanesa Macronix, principal fabricante de los chips de memoria que integran los cartuchos de Nintendo Switch, anunció la retirada gradual de la producción de memorias ROM. La decisión de la firma busca redirigir su capacidad industrial hacia la fabricación de componentes para centros de datos de IA, impulsada por un repunte en la demanda global de memorias de alto rendimiento.
Durante el tercer trimestre, las ventas de memorias ROM representaron apenas un 5% de los ingresos de la empresa, marcando un claro contraste frente al 26% registrado el año anterior. En paralelo, Macronix reportó una ganancia neta récord de 337,8 millones de dólares estadounidenses, sustentada por el crecimiento exponencial en el segmento de memorias NAND y NOR.
Presión sobre el formato físico y transición a las descargas digitales
Pese al replanteo productivo del fabricante asiático, analistas del sector tecnológico prevén que los cartuchos físicos de Nintendo no desaparecerán en el corto plazo, debido a la existencia de otros proveedores en la cadena de suministros. Sin embargo, la reducción de competidores en el mercado de memorias ROM podría elevar los costos de fabricación de las tarjetas de juego.
Esta presión sobre los costos de producción reforzaría la tendencia de las distribuidoras hacia la venta en formato digital y la adopción de tarjetas de descarga mediante clave. El peso de las descargas digitales ya representa más del 60% de las ventas de software de Nintendo, marcando una aceleración en los hábitos de consumo de la industria.
El compromiso de Nintendo frente a las decisiones de la industria
A diferencia de competidores directos como Sony, que ya fijó plazos para el cese de producción de discos físicos hacia 2028, la directiva de Nintendo ha ratificado en diversas oportunidades su compromiso con el formato físico. No obstante, la compañía ha comenzado a implementar esquemas de precios diferenciados, aplicando valores superiores a los títulos distribuidos en cartucho.
Por su parte, Macronix proyecta mantener la senda de incrementos en los precios de los chips debido a las limitaciones de capacidad y la alta demanda de la inteligencia artificial. La tecnológica prepara inversiones multimillonarias para expandir sus plantas de producción durante los próximos años, consolidando su giro estratégico hacia la infraestructura de datos.
(Con información de Reuters)