El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, anunció el hito de 1.000 propiedades recuperadas y restituidas a sus legítimos propietarios. El balance fue presentado en la sede gubernamental de Parque Patricios junto al jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, el diputado nacional Cristian Ritondo (impulsor de la Ley de Inviolabilidad Privada) y decenas de familias afectadas que atravesaron complejos litigios judiciales de hasta cuatro décadas para recuperar su patrimonio.
El universo de inmuebles recuperados representa un valor patrimonial devuelto a la economía formal superior a los USD 500 millones, abarcando desde viviendas familiares y hoteles pensión subalquilados por mafias hasta depósitos industriales y construcciones de valor histórico. El caso número 1.000 se concretó tras un operativo de la Policía de la Ciudad en una galería y predio anexo sobre la calle Cafayate en el barrio de Mataderos, infraestructura que permanecía tomada de forma ilegal desde hacía 15 años.
"A quienes creen que pueden usurpar una propiedad sin consecuencias se les terminó la impunidad. Los vamos a encontrar y les vamos a caer con todo el peso de la ley", sentenció Jorge Macri en un firme discurso donde pidió disculpas a las familias perjudicadas por los años de inacción estatal previa.
"Empezamos a reparar una injusticia que durante años se naturalizó. La propiedad privada no es solamente una cuestión económica, es una cuestión de libertad y de moral", enfatizó.
Desarticulación de mafias y crimen organizado
El plan de recuperación dominial desplegado por el Gobierno porteño ha actuado como un vector clave en la restitución de la seguridad barrial. Según reportes oficiales, las intrusiones clandestinas funcionaban en múltiples casos como aguantaderos de redes dedicadas a la trata de personas, prostitución, búnkers de narcomenudeo y talleres clandestinos donde se explotaba a menores de edad.
Entre las intervenciones más destacadas del programa se encuentran la desocupación de más de 30 departamentos intrusados en un edificio en el barrio de Núñez, el desalojo del célebre "Elefante Blanco" en la avenida Olazábal del barrio de Belgrano (un complejo de 12 pisos que constituyó la restitución número 500 del plan), la emblemática Casa Blaquier en el casco histórico, y la recuperación de hoteles tomado en el barrio de Constitución que albergaban células delictivas.
El mapa de intervenciones refleja la concentración del problema en zonas estratégicas de la capital: el barrio de Balvanera (especialmente en la zona comercial de Once) encabezó el ranking con 130 desalojos, seguido por La Boca con 63, Almagro con 53, Constitución con 52 y Flores con 43 operativos concretados con éxito.
La estrategia porteña contrapone un modelo de apego irrestricto a la ley frente a administraciones anteriores que toleraron o justificaron la toma de terrenos e inmuebles. La participación del diputado Cristian Ritondo en el acto ratificó el compromiso del bloque conservador para impulsar reformas en el Código Penal que agilicen la restitución exprés de los bienes usurpados en todo el territorio argentino, quitándole el amparo procesal a quienes delinquen contra la propiedad ajena.
(Con información de Infobae)