El presidente Javier Milei encabezó este miércoles la inauguración de las nuevas plantas de carbonato de litio de la corporación Rio Tinto en la provincia de Catamarca. La actividad, desarrollada en el marco de la conmemoración del Día del Minero, contó con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el CEO global de la minera, Simon Trott, consolidando un hito para la industria energética nacional.
El proyecto estratégico contempla una inversión global estimada en 1.400 millones de dólares, de los cuales más de 530 millones han sido destinados de forma directa a la expansión del histórico Proyecto Fénix en el salar del Hombre Muerto. Con la puesta en marcha de estas instalaciones de última tecnología, el gigante minero prevé escalar su capacidad productiva total en la Argentina hasta alcanzar las 100.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE), posicionando al país como un actor protagónico en la cadena global de electromovilidad.
El desarrollo de este complejo industrial representa uno de los mayores desembolsos confirmados en el NOA (Noroeste Argentino), apalancado por las condiciones de predictibilidad legal e incentivos fiscales que ofrece la administración central a las corporaciones globales.

El RIGI como motor de atracción de inversiones estratégicas
El impulso definitivo para la concreción del proyecto minero se logró a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), herramienta normativa impulsada por el Ejecutivo para otorgar seguridad jurídica, beneficios impositivos y libertad de acceso al mercado de divisas a proyectos de gran escala. Dentro del esquema de desembolsos aprobados para Rio Tinto en Catamarca, más de 251 millones de dólares ingresaron de forma directa bajo las garantías que ofrece este marco regulatorio.
Durante la recorrida por las instalaciones, las autoridades nacionales valoraron que el RIGI ha permitido destrabar proyectos paralizados por la inseguridad jurídica de administraciones anteriores. La llegada de divisas frescas y la generación de empleo calificado en el interior del país refuerzan la narrativa oficial sobre la consolidación del equilibrio fiscal y la desregulación económica como pilares para atraer capitales de largo plazo.
La alianza entre el Gobierno nacional y Rio Tinto coloca a la Argentina en una posición de ventaja competitiva dentro del denominado "Triángulo del Litio", disputando el liderazgo de exportación regional. La demanda global de minerales críticos para la transición energética ha convertido al Noroeste argentino en un polo de atracción geopolítica, donde la presencia de firmas de origen anglo-australiano refuerza la alineación estratégica del país con las principales economías de Occidente.
(Con información de Bloomberg y la Presidencia de Argentina)