Los gobiernos de Argentina y Estados Unidos formalizaron el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa bilateral estratégica orientada a modernizar la infraestructura nacional y conectar las zonas productivas con los puertos del Atlántico. El acuerdo fue presentado por el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, y el canciller argentino, Pablo Quirno, en el marco de la Asamblea General de la ONU, consolidando la alianza entre las administraciones de Javier Milei y Donald Trump.
La iniciativa conjunta está orientada a dinamizar el flujo de capitales hacia proyectos de transporte ferroviario, vías navegables y obras portuarias. El marco de cooperación priorizará la participación de empresas y proveedores de capitales occidentales en licitaciones y concesiones de infraestructura pública, facilitando la exportación de recursos naturales y minerales estratégicos bajo estándares transparentes de mercado libre.
🇺🇸🇦🇷‼️ | Estados Unidos y Argentina lanzaron el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa conjunta para modernizar la infraestructura que conecta la matriz productiva argentina con los principales puertos del Atlántico y los mercados occidentales, anunciaron el subsecretario de… pic.twitter.com/QMpZRFtEWB
— UHN Plus (@UHN_Plus) September 24, 2026
En el ámbito energético, el proyecto apunta a potenciar el desarrollo comercial de la formación Vaca Muerta mediante el ingreso de tecnología, equipos de extracción y financiamiento privado. El entendimiento contempla el uso de herramientas de crédito, seguros y garantías directas provistas por agencias financieras estadounidenses para acelerar la construcción de oleoductos, gasoductos y redes de transmisión eléctrica.
El esquema bilateral se alinea además con el Acuerdo Marco de Minerales Críticos para integrar las cadenas globales de valor en la minería de litio y cobre, diversificando la provisión de insumos industriales clave. Asimismo, la agenda digital prevé el despliegue de infraestructura tecnológica segura e inspección aduanera confiable para blindar el comercio exterior contra intervenciones de actores o regímenes no aliados.
Para respaldar las obras, los proyectos contarán con el financiamiento y apoyo de organismos multilaterales de crédito como la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), el Banco de Exportación e Importación (EXIM) y la Agencia de Comercio y Desarrollo (USTDA), combinados con inversiones del sector privado internacional en condiciones de plena competencia.
El Gobierno argentino continuará adecuando las regulaciones del mercado interno para garantizar regímenes de certeza jurídica, previsibilidad regulatoria y la plena protección de la propiedad intelectual de los inversores. La integración de este corredor económico a la Asociación del G7 para la Infraestructura consolida el posicionamiento internacional de la nación dentro del bloque comercial occidental.
(Con información de Noticias Argentinas)