El Ministerio del Interior de Austria inauguró una comisaría policial en el edificio donde nació Adolf Hitler en la ciudad de Braunau am Inn. La nueva instalación alberga una unidad especializada en el combate contra el tráfico de estupefacientes. La iniciativa busca destinar el inmueble al servicio público y frenar el flujo de visitantes con ideología neonazi.
La reconversión de la estructura requirió una inversión estatal cercana a los 20 millones de euros tras un prolongado debate público. El inmueble barroco permaneció desocupado durante 15 años mientras las autoridades determinaban su uso oficial. Finalmente, la remodelación transformó la propiedad en un centro destinado a la seguridad pública.

El mando policial del distrito explicó que la cercanía con la frontera alemana sitúa a la localidad en una ruta del narcotráfico. La presencia permanente de las fuerzas de seguridad dificultará la realización de actos de culto o propaganda nazi en el lugar. Además, los escombros de la obra fueron trasladados a sitios secretos para evitar su uso comercial o fetiche.
Durante el proceso de planificación, una comisión de expertos desaconsejó la creación de un museo para no atraer extremistas. De igual forma, las autoridades rechazaron la demolición del edificio para no borrar un capítulo de la historia local. La opción seleccionada responde al criterio mayoritario de destinar el espacio a fines oficiales y sociales.
Frente a la fachada del recinto se mantiene una piedra conmemorativa trasladada desde el campo de concentración de Mauthausen. El bloque exhibe la inscripción: "Por la paz, la libertad y la democracia. ¡Nunca más el fascismo! Los millones de muertos sirven de advertencia". El elemento busca recordar a las víctimas frente a la estructura remodelada.

La decisión estatal coincide con la preocupación por la presencia de grupos de ultraderecha en el panorama político del país. Recientemente, piratas informáticos alteraron la dirección del inmueble en mapas digitales asignándole cifras vinculadas a la simbología nazi. Ante esto, la presencia policial pretende inhibir cualquier manifestación de corte extremista.
Las autoridades austríacas confirmaron la apertura oficial del nuevo centro antidrogas en las instalaciones del inmueble. El edificio histórico quedó incorporado formalmente a la red de seguridad del Ministerio del Interior para el combate al delito. La comisaría mantendrá sus funciones policiales dentro del esquema operativo de la región fronteriza.
(Con información de Infobae)