Un informe elaborado por la división de Banca Corporativa y de Inversión de Banco Santander en Estados Unidos concluyó que la economía de El Salvador ha iniciado una trayectoria de transformación estructural que podría llevar sus bonos soberanos a alcanzar la categoría de grado de inversión a mediano plazo. La institución financiera destacó que el desempeño reciente del Producto Interno Bruto (PIB), sumado al "singular capital político" del presidente Nayib Bukele para ejecutar consolidaciones fiscales y reformas institucionales, está superando las proyecciones de los grandes organismos internacionales.
Tras cerrar el año 2025 con un crecimiento del 3,9%, la economía salvadoreña ha mantenido un ritmo de expansión del 5,2% interanual en la primera mitad del año, impulsada por el dinamismo de la construcción, la producción industrial, los servicios públicos y un flujo turístico mensual que ya supera las cifras de Costa Rica. Paralelamente a esta expansión, el gobierno salvadoreño registró un superávit primario del 2,3% del PIB en el Sector Público No Financiero hasta junio de 2026, encaminándose hacia la meta del 3,7% trazada en el acuerdo técnico suscrito con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reducir la deuda pública al 80% del PIB para el año 2030.
"Los titulares sobre el acuerdo a nivel técnico con el FMI no se refieren únicamente a volver a encarrilar el programa. Se trata de la siguiente fase del compromiso con la transformación económica bajo el próximo mandato de la Administración Bukele. Esto es lo que hace único a El Salvador, con un elevado capital político para impulsar la consolidación fiscal y las reformas estructurales", señaló el informe de Banco Santander.
Uno de los pilares más relevantes identificados por el análisis de Santander radica en los avances del capital humano mediante la incorporación de tecnología en el sistema educativo público. Tras 18 meses de implementación de un programa piloto de tutores de inteligencia artificial desarrollado junto al Banco Mundial, la CAF y el BID, la evaluación PISA para Escuelas aplicada a 1.198 estudiantes salvadoreños arrojó puntuaciones en matemáticas, lectura y ciencias comparables con los estándares de Suecia y Alemania. Según la entidad bancaria, esta elevación de la productividad laboral permitirá al país diversificar su matriz productiva hacia la tecnología, las manufacturas avanzadas y los servicios empresariales.
El respaldo técnico del FMI para liberar un desembolso de aproximadamente 140 millones de dólares, sumado al saneamiento de las cuentas públicas y las reformas de gobernanza en marco AML/CFT, motivó a Banco Santander a emitir una recomendación de "sobreponderar" los títulos de deuda salvadoreña. Aunque el país se sitúa actualmente en la categoría B de calificación crediticia, el banco contempla una graduación progresiva hacia la franja BB en un horizonte de cuatro a cinco años, abriendo la puerta a que los grandes fondos internacionales reduzcan el costo de financiamiento soberano.
(Con información de El Economista y Diario El Salvador)