El cerebro y principal ejecutor del millonario asalto que afectó a una sucursal de la empresa de transportes de valores Prosegur el pasado 30 de noviembre de 2025 en Concepción fue capturado por la policía y puesto bajo prisión preventiva este martes. El sujeto, un extrabajador de la propia compañía de caudales, permaneció prófugo durante casi seis meses tras haber planificado y ejecutado un golpe que dejó un perjuicio económico de 1.200 millones de pesos chilenos, equivalentes a unos USD 1.340.000 que aún no han sido recuperados.
El fiscal regional, Jorge Lorca, confirmó que se trató de un típico y corporativo "trabajo desde adentro", donde el imputado se valió de su cargo de confianza para burlar los sistemas de seguridad, facilitando las vías de escape a una banda organizada que ahora es intensamente buscada por las autoridades policiales.
La reconstrucción de los hechos delictivos del 30 de noviembre expuso la fría planificación del exempleado, quien aprovechó un momento de vulnerabilidad extrema en el recinto al constatar que solo había un guardia custodiando el lugar. El individuo, que tenía la responsabilidad legal y laboral de custodiar las remesas de dinero en efectivo, distrajo con astucia a sus compañeros de labores para ascender al segundo piso de la sucursal y arrojar limpiamente cuatro bolsas cargadas con los billetes hacia el exterior.

Afuera del perímetro blindado lo aguardaban tres cómplices a bordo de una camioneta con encargo vigente por robo, la cual utilizaron para emprender una veloz huida por las calles de la región del Biobío, entorpeciendo la persecución policial mediante el uso de elementos distractores.
Durante el escape por las rutas de Concepción, los delincuentes arrojaron masivamente clavos "miguelitos" al pavimento, logrando pinchar los neumáticos de los automóviles particulares y de las patrullas que intentaban iniciar el rastreo. La fiscalía imputó al detenido los cargos de hurto agravado junto a otros delitos conexos, aplicando una agravante penal especial debido a que el sujeto abusó conscientemente de su posición de custodio directo de los fondos de la transportadora.
El jefe de la Zona Policial en el Biobío, general de Carabineros Renzo Micono, detalló que las unidades que llegaron al sitio del suceso se encontraron con los caminos bloqueados por los pinchazos, asumiendo inicialmente que se trataba de un robo con intimidación. Sin embargo, los peritajes de las cámaras de seguridad confirmaron que no existió extorsión ni amenazas contra el vigilante, quien simplemente observó las pantallas de monitoreo mientras el empleado entregaba el dinero a los sujetos exteriores, encuadrando el delito bajo la figura de hurto.
Los investigadores policiales orientan ahora todos sus esfuerzos de inteligencia a localizar los escondites de los tres cómplices identificados y, fundamentalmente, a rastrear la ruta del dinero para congelar los activos antes de que sean lavados en el mercado informal.
(Con información de Infobae, BioBíoChile)