En los últimos días, los juzgados de la ciudad autónoma decretaron el ingreso en prisión preventiva para nueve de los recién llegados y la expulsión del territorio nacional para otros dos, tras ser imputados por delitos de gravedad que van desde agresiones sexuales hasta atentados contra la autoridad y tráfico de drogas.
El balance del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía detalla que cinco de los procesados fueron enviados a prisión tras atacar a agentes de la autoridad durante los operativos de contención. A estos se suman imputaciones por lesiones agravadas, allanamiento de morada y narcotráfico, hechos que han reavivado el malestar social y las exigencias de mayores garantías de seguridad en las zonas limítrofes.
Denuncias de agresión sexual y cuestionamientos a la gestión fronteriza
Entre los expedientes tramitados destacan tres casos de agresión sexual cometidos contra mujeres migrantes que ingresaron en la misma jornada, dos de las cuales son menores de edad. En uno de los casos más graves, el juez ordenó prisión provisional sin fianza para un hombre acusado de violación y de obligar a una menor a comercializar drogas. Las actuaciones judiciales obligaron a tomar declaraciones preconstituidas a las víctimas para evitar su revictimización en el proceso.
Estos sucesos han provocado duras reacciones por parte de diversos partidos de la oposición y colectivos que denuncian una alarmante falta de control en los pasos fronterizos. Distintos voceros políticos acusan al Gobierno del socialista Pedro Sánchez de mantener una política de fronteras abiertas que, fomenta la entrada irregular, desborda las capacidades del Estado de derecho y expone a la ciudadanía a un incremento en los índices de delincuencia e impunidad.

Exigencia de reformas y endurecimiento de las políticas migratorias
El debate parlamentario se ha intensificado tras conocerse que varios de los detenidos ya contaban con denuncias policiales previas a su identificación judicial. Desde el bloque de la oposición se ha exigido la comparecencia de los responsables de Interior para que rindan cuentas sobre los protocolos de contención empleados en Ceuta y se proceda a la deportación inmediata de todos los involucrados en actos criminales.
Las críticas hacia la gestión del Ministerio del Interior apuntan a la necesidad de reforzar de manera permanente el despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en los perímetros fronterizos. Los sectores más críticos sostienen que la falta de firmeza en la restitución del orden fronterizo genera un efecto llamada que pone en riesgo la seguridad nacional y la convivencia ciudadana.
(Con información de EFE y El Confidencial)