Los gobiernos de Chile y Venezuela anunciaron el inicio de una hoja de ruta orientada a la normalización progresiva de sus relaciones bilaterales, las cuales se encontraban suspendidas desde julio de 2024. Según informaron la Cancillería chilena y el Canciller Félix Plasencia, el primer acuerdo operativo consiste en la reactivación inmediata de los servicios y relaciones consulares, medida que sienta las bases para una eventual reanudación plena de los vínculos diplomáticos entre ambas naciones.
El anuncio representa el resultado de conversaciones iniciadas el pasado 11 de marzo por la administración del presidente chileno, José Antonio Kast, y la contraparte venezolana. La ruptura original de las relaciones ocurrió luego de que el expresidente Gabriel Boric cuestionara la transparencia de los comicios venezolanos de 2024, lo que derivó en la expulsión del personal diplomático chileno y el retiro de la representación venezolana en Santiago por orden del dictador Nicolás Maduro.
El restablecimiento de la atención consular tiene un impacto directo en la comunidad de ambos países, compuesta por más de 700.000 venezolanos residentes en Chile y cerca de 25.000 ciudadanos chilenos establecidos en Venezuela, quienes permanecían desprovistos de trámites, asistencia legal y protección oficial desde la crisis de 2024.

"A partir de hoy, Chile y Venezuela comienzan una nueva etapa, que nos va a permitir avanzar en tremendos desafíos que tenemos como países en un mismo continente. Desafíos que hablan de seguridad, de migración y de desarrollo económico", sostuvo Kast desde el Palacio de La Moneda.
Para la administración chilena, la reapertura de los canales consulares constituye una herramienta clave en materia de política interior y control fronterizo. El Ejecutivo de Kast considera prioritario el diálogo con Caracas para agilizar la deportación y repatriación de extranjeros en situación irregular, dado que actualmente existen miles de órdenes de expulsión pendientes en territorio chileno, representadas en su mayoría por ciudadanos de origen venezolano.
A través de la gestión liderada por el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna y la Cancillería venezolana, ambas partes enfatizaron que esta reactivación consular es solo la fase inicial de un proceso gradual. El objetivo final apunta a reconstruir los mecanismos de cooperación bilateral en áreas estratégicas como el desarrollo económico, el intercambio comercial y la seguridad regional.
(Con información de El País y Monitoreamos)