El presidente de la República de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó este jueves la militarización inmediata de la ciudad de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander y punto neurálgico de la frontera con Venezuela. La determinación presidencial responde a la escalada de agresiones por parte de organizaciones narcoterroristas que operan en la zona, cuyo más reciente episodio violento dejó cuatro efectivos de la Policía Nacional heridos tras la detonación de un artefacto explosivo en las cercanías del puente internacional que conecta con el municipio venezolano de Ureña.
Acompañado por el ministro de Defensa, el general (r) Jorge Mora, y la cúpula de las Fuerzas Militares, De la Espriella anunció un despliegue operacional para proteger a la población civil y defender la soberanía nacional frente a las estructuras criminales que históricamente han utilizado la frontera venezolana como refugio e itinerario ilícito.
"No vamos a permitir que el narcoterrorismo siga sembrando el miedo y amenazando a las familias de un departamento de gente trabajadora y patriota. He dado instrucciones precisas para actuar con toda la capacidad del Estado y recuperar la seguridad", enfatizó el mandatario.
Cúcuta se convierte así en la segunda urbe en ser militarizada bajo la administración de De la Espriella, consolidando la doctrina de la "mano de hierro" y la tolerancia cero contra la delincuencia organizada que explota el contrabando, la trata de personas y el tráfico de sustancias controladas.
🇨🇴‼️ | El Gobierno de Abelardo de la Espriella ordenó militarizar Cúcuta tras una escalada de violencia en la frontera con Venezuela. Al menos 500 soldados de operaciones especiales urbanas ya están en la ciudad. "He ordenado la militarización inmediata de Cúcuta. Esa militarización será temporal, mientras estabilizamos el orden público", explicó Abelardo.
— UHN Plus (@UHN_Plus) October 30, 2026
Activación de la Campaña Esparta y el Bloque BOSUR
Para garantizar la efectividad de las medidas y no limitar el despliegue a una mera presencia pasiva, el jefe de Estado confirmó que el próximo martes 3 de noviembre entrarán en plena operación la Campaña Militar y Policial 'Esparta' y el Bloque Operacional de Seguridad Urbana (BOSUR) en toda la jurisdicción de Cúcuta. Esta fuerza combinada integrará capacidades especiales del Ejército Nacional, la Policía y la Fiscalía General de la Nación para ejecutar intervenciones sorpresa, neutralizar cabecillas, incautar armamento y asfixiar las fuentes de financiamiento delictivo.
Las investigaciones preliminares de los organismos de inteligencia apuntan al Ejército de Liberación Nacional (ELN) como presunto responsable del atroz atentado con explosivos, una estructura que junto a las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo mantiene una encarnizada disputa territorial. Frente a este panorama, las autoridades contrapusieron una estrategia de persecución implacable, prometiendo devolver la tranquilidad a los comerciantes y ciudadanos de la región.
Firmeza institucional frente a la volatilidad de la frontera
La militarización temporal de Cúcuta reforzará la vigilancia en los más de 2.200 kilómetros de frontera, impidiendo que los grupos armados ilegales sigan instrumentalizando la inestabilidad del país vecino para ejecutar ataques y replegarse con impunidad.
Esta ofensiva contra el narcoterrorismo en Colombia se alinea con el endurecimiento de las políticas de seguridad nacional que impulsan los gobiernos conservadores y liberales en la región para preservar la democracia y el Estado de derecho.
(Con información de El Espectador y Associated Press)