Saltar al contenido

Crisis en Cuba: nuevo colapso total de la red eléctrica sume a la isla en su segundo apagón nacional de la semana

El abandono de la infraestructura energética y la falta de inversión del régimen hunden a más de 10 millones de habitantes en la total oscuridad por cuarta vez en el año. La escasez extrema de combustible y las constantes fallas técnicas paralizan la economía de las familias

Crisis en Cuba: nuevo colapso total de la red eléctrica sume a la isla en su segundo apagón nacional de la semana
Apagón en Cuba (Europa Press/Joaquin Hernandez)

El Ministerio de Energía y Minas y la estatal Unión Eléctrica confirmaron el viernes un nuevo colapso total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), dejando completamente a oscuras a una población de más de 10 millones de personas. El evento marca el segundo apagón general en apenas cinco días y el cuarto colapso sistémico en lo que va de año, desnudando el estado de obsolescencia estructural y el abandono crítico en el que la administración comunista mantiene los servicios públicos del país.

La desconexión generalizada se originó a las 15:55 hora local, tras una avería en la línea de alta tensión de 220 kilovoltios que conecta las provincias centrales de Villa Clara y Sancti Spíritus. El precario equilibrio del sistema, desprovisto de mantenimiento técnico preventivo y reservas operacionales, provocó una caída en cadena que en solo 35 minutos apagó por completo las principales centrales termoeléctricas de la isla. Ciudades clave como Santiago de Cuba y la capital, La Habana, que ya padecían de severos racionamientos programados, quedaron paralizadas de forma inmediata.

El impacto de este nuevo apagón golpea a la asfixiada economía de los ciudadanos cubanos, quienes sufren las consecuencias directas de la centralización y el control estatal. En las periferias de la capital y el interior del país, las familias denuncian que solo reciben energía una o dos horas al día, lo que provoca la pérdida masiva de los escasos alimentos disponibles por falta de refrigeración. Pequeños comerciantes locales expresaron su frustración ante las insostenibles pérdidas monetarias que imponen estos recurrentes apagones, los cuales hunden aún más a la población en la precariedad económica y la escasez.

Ana Amelia Gracias, auxiliar de enfermería jubilada de 70 años, se sirve agua en su casa mientras la red eléctrica nacional de Cuba colapsaba (REUTERS/Norlys Perez)
"Se echan a perder todos los alimentos, lo que supone un golpe económico tremendo. Estamos hechos pedazos, eso es lo que nos ha hecho esta situación", lamentó Yailin Fis, propietaria de un pequeño emprendimiento familiar en La Habana.

Como respuesta al descontento, las calles de la capital volvieron a registrar protestas esporádicas y cacerolazos, reviviendo el fantasma de las manifestaciones antigubernamentales de julio de 2021. Ante la creciente presión popular y las demandas ciudadanas, la cúpula oficialista de La Habana activó su habitual aparato de propaganda para evadir responsabilidades, tildando la situación de "cerco genocida" y culpando al embargo comercial de los Estados Unidos por la falta de divisas y el desabastecimiento de hidrocarburos.

Esta justificación fue rechazada por la diplomacia estadounidense en el marco de la Asamblea General de la ONU. El embajador de EE. UU. ante el organismo, Mike Waltz, eximió de toda responsabilidad a las medidas restrictivas de Washington y señaló directamente a la inoperancia y corrupción del modelo económico del Partido Comunista Cubano como la causa real del desastre logístico de la isla, instando al régimen a "cambiar sus costumbres y devolver la luz a su gente" mediante la liberación de presos políticos y la convocatoria a elecciones democráticas.

Mientras el servicio eléctrico se restablece de forma deficiente y mediante parches provisionales en subestaciones críticas, la realidad en la isla sigue marcada por un declive indetenible. La dependencia extrema de la ayuda exterior y la renuencia del aparato estatal a permitir una verdadera apertura de los sectores productivos mantienen a Cuba atrapada en un ciclo continuo de apagones, desabastecimiento y represión.


(Con información de Reuters, Europa Press y agencias de monitoreo internacional)

Agregar UHN Plus en Google