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Cuba colapsa energéticamente con un récord histórico de apagones que afectará al 72% de la isla

La empresa estatal Unión Eléctrica anticipó un déficit crítico de 2.230 megavatios durante el horario de mayor consumo. La falta de inversiones y el colapso de las centrales agudizan la crisis del régimen

Cuba colapsa energéticamente con un récord histórico de apagones que afectará al 72% de la isla
El Sistema Electroenergético Nacional de Cuba depende en un 40 % de generación termoeléctrica, otro 40 % de motores que usan diésel y fueloil importados, y un 20 % de gas y energías renovables. (REUTERS/ARCHIVO)

El Sistema Electroenergético Nacional de Cuba registrará este domingo un colapso histórico al dejar sin suministro eléctrico al 72 % del territorio durante las horas de mayor demanda. La empresa estatal Unión Eléctrica confirmó que la capacidad de generación disponible apenas alcanzará los 1.000 megavatios, una cifra insignificante frente a los 3.100 megavatios de consumo estimados para la jornada. Las autoridades del régimen castrista admitieron que el déficit real forzará la desconexión programada de 2.230 megavatios en la hora pico. La situación profundiza el malestar social en un país afectado por la ineficacia de la gestión centralizada.

Cuba registrará un récord de apagones, hasta el 72% de la isla sin electricidad en el horario de máxima demanda. (EFE/ARCHIVO)

La crisis se intensificó drásticamente tras la salida de operaciones de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, el principal bloque de generación del país, que sumó su decimoséptima avería en lo que va del año 2026. La paralización de esta planta clave coincidió con un apagón previo que ya había dejado a oscuras al 71 % de la población durante el fin de semana. El parte oficial de la entidad energética reconoció que el desabastecimiento afectó al territorio nacional de forma continua durante las últimas 24 horas. Los reportes locales indican que la población de La Habana padece cortes superiores a las 20 horas consecutivas.

El parque de generación térmica cubano muestra un deterioro estructural irreversible con diez de sus 16 unidades fuera de servicio debido a roturas crónicas o mantenimientos demorados. Adicionalmente, el colapso del suministro logístico mantiene paralizados a 106 motores de generación distribuida y a cuatro plantas flotantes por la absoluta carencia de combustible importado. La matriz energética de la isla depende en un 40 % de estos motores que consumen diésel y fueloil. Las autoridades del Ministerio de Energía calificaron el escenario actual como una situación crítica y extremadamente tensa.

El régimen dictatorial de Miguel Díaz-Canel atribuye el descalabro del sistema a las medidas de asedio comercial implementadas por Estados Unidos desde el pasado mes de enero. La retórica oficialista califica las restricciones externas como un intento de asfixia económica, obviando las advertencias sobre la falta de inversión estructural. Cuba requiere un aproximado de 100.000 barriles de petróleo diarios para el funcionamiento mínimo de sus servicios básicos, pero su producción local apenas logra cubrir 40.000 barriles de crudo pesado de difícil procesamiento.

La UNE estimó para este domingo una generación de 1.000 MW frente a una demanda de 3.100 MW, con un déficit de 2.200 MW en Cuba. (AP/ARCHIVO)

Analistas independientes y expertos en energía señalan que el origen real de la catástrofe eléctrica radica en una combinación de infrafinanciación crónica y obsolescencia tecnológica. Diversos estudios especializados estiman que la reconstrucción del entramado eléctrico de la isla requeriría una inyección financiera urgente de entre 8.000 y 10.000 millones de dólares. La ausencia de capitales privados y la rigidez del modelo económico imperante impiden la llegada de los recursos necesarios para modernizar las obsoletas centrales de tecnología soviética.

La precaria estabilidad del sistema eléctrico nacional descansa actualmente en un 20 % de generación proveniente de gas y proyectos de energía solar promovidos bajo la cooperación del régimen de China. Sin embargo, estas alternativas resultan insuficientes para compensar la caída de las termoeléctricas que operan con el crudo nacional. Los sectores productivos y comerciales de la isla se encuentran virtualmente paralizados, lo que augura un agravamiento de la escasez de alimentos y servicios básicos. La ciudadanía enfrenta el periodo estival bajo un escenario de parálisis económica generalizada.

El descontento popular continúa en ascenso ante la incapacidad de los organismos estatales para ofrecer un cronograma de restablecimiento confiable en las provincias. Las fuerzas de seguridad mantienen la vigilancia en las principales barriadas ante el temor de protestas por las condiciones de vida insostenibles que genera la falta de fluido eléctrico. El colapso del SEN expone la vulnerabilidad de un modelo que depende de la asistencia externa para sostener sus servicios públicos esenciales. Las proyecciones para el resto de la semana anticipan que los cortes masivos de energía persistirán.


(Con información de Infobae)

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