Cuba registró este miércoles un nuevo máximo histórico en el colapso de su infraestructura energética, con estimaciones que prevén un corte eléctrico simultáneo que dejará a oscuras al 74% del territorio nacional en el momento de mayor consumo energético. De acuerdo con los datos difundidos por la estatal Unión Eléctrica (UNE) y analizados por la agencia EFE, la cifra representa el nivel más severo de afectación desde que las autoridades comenzaron a publicar reportes estadísticos continuos sobre el déficit de generación en 2022.
El histórico pico de desconexión supera los índices de colapso registrados a principios de este mismo mes, cuando los apagones alcanzaron un 72% los días 5 y 17 de julio. La parálisis de los bloques de generación térmica por falta de mantenimiento, la escasez crítica de combustible y las averías recurrentes en las plantas obsoletas mantienen a la mayor parte de la población en apagones prolongados que se extienden durante gran parte del día.

Este hito en la crisis del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) coincide con el desarrollo de la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) en La Habana. Mientras el legislativo unicameral debate sobre la situación económica y los planes de contingencia, las principales ciudades y zonas rurales de la isla experimentan la parálisis casi total de sus actividades comerciales, servicios públicos e industrias locales.
El régimen cubano atribuye la severidad del desabastecimiento de combustible y el deterioro de la red eléctrica a las restricciones por parte de Estados Unidos. No obstante, economistas y sectores críticos señalan que la falta de inversión sostenida, el modelo de gestión estatal y la dependencia estructural de envíos externos han arrastrado al país a una emergencia energética de difícil retorno sin reformas de fondo.
(Con información de EFE y el Nuevo Heraldo)