Las autoridades judiciales de Bélgica detuvieron a una pasante de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) bajo la sospecha de haber cometido actos de espionaje militar en favor de un tercer país. La información, confirmada este sábado por la Fiscalía Federal belga, detalla que la imputada es una ciudadana canadiense de origen chino.
La sospechosa realizaba sus prácticas profesionales en el Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa (SHAPE), ubicado en las inmediaciones de la ciudad belga de Mons. Este emplazamiento constituye el centro neurálgico desde el cual la alianza atlántica planifica, coordina y ejecuta la totalidad de sus misiones militares y operaciones estratégicas a escala global.

De acuerdo con reportes de medios locales y fuentes judiciales, la becaria habría logrado recopilar "información especialmente sensible" para la cual no contaba con los permisos de acceso requeridos. La alerta temprana sobre sus actividades fue emitida por los propios equipos de seguridad interna del SHAPE, quienes detectaron patrones de conducta anómalos y remitieron la denuncia ante el Servicio General de Inteligencia y Seguridad (SGRS) de Bélgica.
A raíz de la denuncia, la policía judicial federal llevó a cabo el pasado jueves una serie de registros tanto en el domicilio de la joven como en su puesto de trabajo en el recinto militar. Tras recabar los elementos de convicción, un juez del Tribunal de Primera Instancia de Hainaut ordenó su detención el viernes bajo los cargos de espionaje e integración en red delictiva.
El caso ha quedado bajo la jurisdicción de los tribunales de Mons mientras los servicios de contraespionaje evalúan el alcance exacto de la documentación comprometida.
(Con información de EFE y El Mundo)