El ministro de Transportes, Óscar Puente, presentó este martes su dimisión formal a tan solo 26 días de las elecciones generales fijadas para el 29 de noviembre. La renuncia del dirigente socialista se produce tras la intensa presión política generada por el trágico accidente de AVE en Urda, Toledo. La tragedia puso en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura y el severo deterioro de la red ferroviaria bajo su gestión.
Durante su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, la mayoría de las fuerzas políticas exigió su salida inmediata, aprobando la reprobación de su gestión. Óscar Puente, considerado uno de los escudos más combativos del presidente Pedro Sánchez, comunicó también la renuncia a encabezar la lista del PSOE por Valladolid, dejando a la formación oficialista en un escenario de fuerte desgaste antes de los comicios.
🇪🇸‼️ | LO ÚLTIMO — Óscar Puente anuncia su dimisión con 116 muertos en dos tragedias ferroviarias durante su gestión: 69 en Urda y 46 en Adamuz. El ministro deja Transportes y renuncia a las listas del PSOE para el 29N, después de resistirse a abandonar el cargo y de que el Gobierno descartara su salida horas antes.
— UHN Plus (@UHN_Plus) November 3, 2026
Polémicas, choque político y denuncias por falta de mantenimiento
El mandato de Óscar Puente al frente del Ministerio de Transportes estuvo signado por un constante perfil de confrontación pública y por crecientes quejas sindicales relativas a la falta de inversión en seguridad. Las denuncias sobre el mal estado de las vías y las reiteradas averías en el sistema ferroviario nacional maron la credibilidad de su administración, derivando incluso en la presentación de querellas por homicidio imprudente presentadas por la oposición.
A pesar de su valor como ariete retórico para confrontar al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, el colapso de la gestión de infraestructuras terminó por hacer insostenible su permanencia en el Ejecutivo. Las críticas acumuladas por gremios y sectores del transporte acabaron por eclipsar su peso político dentro del núcleo de máxima confianza del Gobierno central.
Impacto electoral en el PSOE a puertas de las generales
La salida precipitada del ministro representa un duro varapalo estratégico para Pedro Sánchez, quien se queda sin uno de sus principales voceros en la antesala de unas elecciones decisivas. Tras casi tres años en el cargo y tras haber ejercido como alcalde de Valladolid, la salida de Óscar Puente acentúa las dudas sobre la capacidad de respuesta del gabinete oficialista ante las emergencias en servicios públicos.
El relevo en el Ministerio de Transportes deberá concretarse de manera inmediata por la cercanía de la cita electoral del 29-N. La dimisión forzada del ministro deja al Gobierno socialista en una posición de marcada debilidad institucional ante el evidente descontento ciudadano por las fallas operativas y la gestión de la tragedia ferroviaria.
(Con información de Infobae)