La jefa de la Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, utilizó sus últimas horas al mando de la agencia para exponer una red de encubrimiento científico y militar. A través de la desclasificación masiva de archivos en el portal oficial redni.gov, la funcionaria saliente sacó a la luz la correspondencia confidencial que vincula de manera directa a los altos mandos sanitarios de la administración anterior con la manipulación de informes de seguridad nacional.
Today, on my final day as Director of National Intelligence, I’m releasing never-before-seen communications and documents exposing how Dr. Fauci provided millions in US taxpayer dollars to fund dangerous gain-of-function research at the Wuhan lab, worked with politicized elements… pic.twitter.com/ZMdliW4zyS
— DNI Tulsi Gabbard (@DNIGabbard) June 19, 2026
Los documentos gubernamentales demuestran que el Dr. Anthony Fauci, valiéndose de su posición en el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), desvió millones de dólares de los contribuyentes norteamericanos hacia el Instituto de Virología de Wuhan. Este flujo financiero sirvió para costear investigaciones de ganancia de función, un procedimiento de alto riesgo que consiste en alterar genéticamente virus de murciélagos para volverlos más contagiosos y letales para los seres humanos, actividad que desató la posterior crisis global.
La gravedad del expediente desclasificado por la Directora de Inteligencia Nacional radica en la posterior operación de silenciamiento dentro del propio aparato anterior de espionaje estadounidense. Las cartas y memorandos confidenciales evidencian que, una vez desatada la emergencia sanitaria, Fauci presionó de manera directa a los líderes de carrera de la Comunidad de Inteligencia (IC) para moldear las evaluaciones oficiales. Su objetivo era sepultar cualquier indicio que apuntara a la teoría del accidente biológico para salvaguardar su responsabilidad en el financiamiento.
Para ejecutar este plan, el asesor médico diseñó un sistema de retroalimentación fraudulento. Fauci proveía a la CIA, el FBI y otras agencias de defensa con científicos que eran financiados en secreto por su propia institución científica. Estos expertos elaboraban informes técnicos que avalaban un supuesto origen animal natural, informes que luego el mismo Fauci citaba ante los medios de comunicación y el Congreso como el "consenso de la comunidad de inteligencia" para neutralizar el debate sobre la fuga de laboratorio.
Las cartas liberadas por Gabbard echan por tierra las declaraciones que el Dr. Anthony Fauci ofreció bajo juramento en el año 2024 ante el Subcomité Selecto de la Cámara de Representantes sobre la Pandemia. En dicha comparecencia, al ser confrontado repetidamente sobre si había sostenido diálogos o coordinaciones con los servicios secretos sobre las investigaciones de virus, el funcionario evadió las preguntas antes de declarar falsamente que no tenía conocimiento de ello. Los correos electrónicos desclasificados demuestran que esas reuniones existieron y que las directrices de ocultamiento partieron de su despacho.
🇺🇸🇨🇳‼️ | La jefa de la Inteligencia Nacional de los Estados Unidos, Tulsi Gabbard, publicó en su último día en el cargo una serie de cartas y documentos secretos del gobierno. Estos archivos demuestran que el doctor Anthony Fauci utilizó dinero de los ciudadanos estadounidenses… pic.twitter.com/iYw0RD5RI1
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 19, 2026
El informe de la ODNI detalla un panorama de represión laboral contra los analistas científicos del gobierno que se negaron a alinearse con la narrativa oficial. Testimonios de múltiples denunciantes revelan que los investigadores de las agencias de defensa que intentaron validar de forma honesta la hipótesis del escape de laboratorio en Wuhan enfrentaron amenazas directas de despido, degradaciones de rango y la congelación total de sus carreras profesionales.
La publicación de estos archivos secretos se realiza en estricto cumplimiento de la Ley de Orígenes del COVID (COVID Origins Act) y bajo la directiva de transparencia total dictada por la Casa Blanca del presidente Donald Trump. Con la salida definitiva de Tulsi Gabbard por motivos de salud familiar y la asunción inmediata de Bill Pulte como director interino, los documentos quedan ahora bajo el escrutinio de los tribunales federales.
(Con información de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional y declaraciones de Tulsi Gabbard)