El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles 21 de enero de 2026 que su administración alcanzó un acuerdo preliminar con la OTAN respecto al estatus de Groenlandia y la seguridad en la región del Ártico. Como resultado inmediato, Trump confirmó la suspensión de los aranceles adicionales que habían sido anunciados contra varios países europeos y que estaban programados para entrar en vigor el 1 de febrero.
El anuncio se produjo tras una reunión en la Casa Blanca con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Aunque los detalles del entendimiento no fueron revelados públicamente, Trump lo presentó como un avance significativo que evita una nueva ronda de tensiones comerciales con los aliados europeos.

“Gracias al acuerdo preliminar con la OTAN sobre Groenlandia y el Ártico, suspendemos los aranceles previstos para el 1 de febrero. Esto beneficia a todos”, escribió el mandatario en su red social Truth Social, acompañado de una fotografía de la reunión con Rutte.
La decisión representa un giro inesperado después de semanas de fuerte presión económica por parte de Washington. Trump había amenazado con imponer aranceles del 10 % iniciales y del 25 % a partir de junio a los países que mantuvieran presencia militar o intereses estratégicos en Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa. La medida fue interpretada como un intento de forzar una negociación sobre el control o la adquisición de la isla, que Trump considera estratégica para la seguridad nacional estadounidense y el despliegue de su sistema de defensa “Cúpula Dorada”.
La retirada repentina del contingente alemán (15 efectivos) apenas 48 horas después de su llegada a Groenlandia, y las declaraciones del secretario del Tesoro Scott Bessent asegurando que “Europa eventualmente pasará por el aro”, habían elevado la tensión al máximo nivel en años recientes entre Washington y Bruselas.
El acuerdo preliminar llega en un momento delicado para la OTAN. Rutte, quien asumió el cargo en octubre de 2024, ha buscado desde el inicio de su gestión evitar una fractura transatlántica en plena escalada de tensiones con Rusia en el Ártico y con China en el Indo-Pacífico. Fuentes diplomáticas consultadas indican que el entendimiento incluye compromisos de mayor coordinación militar en la región ártica, acceso preferencial estadounidense a bases estratégicas y una revisión conjunta de la presencia europea en la isla.

La Unión Europea, que había amenazado con represalias comerciales y la suspensión temporal de acuerdos bilaterales, recibió con cautela el anuncio. El ministro de Asuntos Exteriores holandés David van Weel calificó la noticia como “un paso en la dirección correcta”, aunque insistió en que “ningún país europeo cederá soberanía sobre Groenlandia”.
El gobierno danés, por su parte, reiteró su posición histórica: Groenlandia no está en venta y cualquier decisión sobre su futuro debe contar con el consentimiento pleno de su población y autoridades autónomas.
Analistas coinciden en que la suspensión de los aranceles representa una victoria táctica para Europa, pero también una concesión estratégica para Estados Unidos, que mantiene viva la presión sobre el control del Ártico en un contexto de creciente competencia geopolítica.
La noticia llega apenas días antes del Foro Económico Mundial de Davos, donde líderes europeos y estadounidenses coincidirán nuevamente. Se espera que el tema Groenlandia domine las conversaciones bilaterales y multilaterales en Suiza.
