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Yo creo que ese momento se acerca. Y esta vez tengo más razones que nunca para creerlo.
El Rally del Paraguay 2026 ha presentado oficialmente Caskuchi, el trofeo que recibirán los ganadores de la segunda edición de la prueba y que ha sido concebido como una representación de la cultura, la artesanía y los paisajes del país.
Mucho más que un reconocimiento deportivo, Caskuchi busca llevar hasta el podio del Campeonato Mundial de Rally (WRC) una parte de la identidad paraguaya, combinando técnicas artesanales tradicionales con elementos directamente relacionados con el mundo del automovilismo.
Su diseño parte de la unión de dos conceptos: la tradicional vasija paraguaya conocida como kambuchi y la forma del casco utilizado por los pilotos de competición. De esa combinación surge una pieza que conecta la historia artesanal del país con la velocidad y la modernidad del WRC.
La fabricación del trofeo ha estado a cargo de la artesana Sandra Ortega y su familia, quienes mantienen viva la tradición alfarera desde el barrio San Rafael, en el departamento de Cordillera.
Para elaborar cada Caskuchi se utiliza ñai’u, un barro extraído de una cantera de la zona, reforzando así la conexión física del trofeo con el territorio paraguayo.
El proceso conserva técnicas artesanales tradicionales. Cada pieza es moldeada individualmente, pasa por un periodo de secado y posteriormente es cocida en un tatakua, el tradicional horno paraguayo.
Este método provoca que cada trofeo tenga características propias. No se trata de una pieza industrial producida en serie, sino de una obra artesanal única, creada mediante procedimientos transmitidos entre generaciones.
De esta forma, cuando los pilotos suban al podio en Itapúa, recibirán un trofeo elaborado literalmente a partir de la tierra de Paraguay.
El concepto visual de Caskuchi ha sido desarrollado por el artista urbano Rolo Ocampos, quien encontró su inspiración en una conexión entre dos mundos aparentemente muy diferentes.
Por una parte están los caballos que recorren tradicionalmente los campos paraguayos y forman parte de la imagen rural del país. Por otra, los llamados “caballos de potencia” que representan la fuerza de los motores de los vehículos que compiten en el Campeonato Mundial de Rally.
La idea permite conectar el paisaje y las tradiciones paraguayas con la potencia, velocidad y tecnología características de los automóviles del WRC.
El resultado es un trofeo que pretende contar una historia sobre Paraguay incluso para quienes contemplen la pieza fuera del país.
Caskuchi también destaca por reunir el trabajo de profesionales de distintas áreas.
Además de la alfarería de la familia Ortega y del concepto artístico desarrollado por Ocampos, la base de madera fue creada por el arquitecto Carlos Cáceres, de Trenino, mientras que las placas que completan el diseño fueron realizadas por el tradicional taller de orfebrería Joyería Alegre.
El proceso ha contado igualmente con el acompañamiento del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), organismo encargado de impulsar, promover y preservar la producción artesanal nacional.
La colaboración convierte al trofeo en una obra colectiva en la que alfarería, diseño, arquitectura, madera y orfebrería convergen alrededor de un mismo objetivo: representar a Paraguay ante una audiencia internacional.
La presentación del trofeo se produce pocos días antes de que los motores vuelvan a rugir sobre la característica tierra roja paraguaya.
La segunda edición del ueno Rally del Paraguay se disputará del 27 al 30 de agosto de 2026 en Itapúa, con aproximadamente 60 vehículos compitiendo en los exigentes caminos de la región.
Después del exitoso estreno de la prueba paraguaya en el calendario internacional, el país volverá a recibir a pilotos, equipos y aficionados vinculados a una de las competiciones más importantes del automovilismo mundial.
Esta vez, quienes consigan imponerse tendrán un premio especialmente vinculado con el lugar donde lograron la victoria.
Los ganadores no levantarán únicamente un trofeo del WRC: levantarán una pieza moldeada con barro paraguayo, cocida mediante una técnica tradicional y construida alrededor de símbolos culturales del país.
Caskuchi forma parte de una apuesta más amplia del Rally del Paraguay por convertir la competición en algo que trascienda lo estrictamente deportivo.
El evento busca integrar automovilismo, entretenimiento, turismo, gastronomía, artesanía y cultura, aprovechando la exposición internacional del WRC para proyectar los atractivos y la identidad de Paraguay.
Los caminos de tierra roja de Itapúa proporcionarán nuevamente el escenario deportivo. Las ciudades y comunidades de la región mostrarán sus atractivos a los visitantes. Y ahora Caskuchi llevará hasta el propio podio una representación tangible de las tradiciones nacionales.
Paraguay no quiere limitarse a ser el escenario de una carrera internacional: busca que quienes visiten el país y quienes sigan el Rally desde cualquier parte del mundo puedan reconocer también la cultura que existe detrás de la competición.
En ese propósito, Caskuchi resume buena parte del mensaje que Paraguay pretende proyectar: tradición y modernidad, tierra y velocidad, artesanía y competición internacional reunidas en una misma pieza.
Durante las sesiones de la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, asumió el liderazgo de la delegación norteamericana para exigir una respuesta firme y colectiva ante la grave crisis política que sacude a Bolivia. El alto diplomático estadounidense denunció que el orden constitucional de la nación andina enfrenta una amenaza de extrema gravedad perpetrada por sectores radicales de izquierda, cuya estrategia callejera atenta directamente contra la estabilidad del hemisferio.
🇺🇸🇧🇴‼️ | En el marco de la Asamblea General de la OEA en Panamá, el subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, defendió el respaldo regional al gobierno de Bolivia y advirtió que los bloqueos y protestas violentas representan una amenaza al orden constitucional.… pic.twitter.com/0TQb4HhbOP
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 23, 2026
En su alocución ante el plenario de la OEA, Landau detalló con crudeza la táctica de asfixia económica e institucional que ejecutan los manifestantes, calificando las acciones de fuerza como un ataque directo a los derechos humanos más elementales. El subsecretario de Estado expuso que estos grupos de izquierda han levantado bloqueos de carreteras en intersecciones críticas de todo el territorio boliviano, una maniobra delictiva que utiliza a la población civil como "rehén" al impedirle el acceso a suministros vitales como alimentos, medicinas y otros servicios públicos esenciales.

Frente a este escenario el alto funcionario de la administración estadounidense respaldó las medidas de emergencia adoptadas por el Ejecutivo boliviano para contener la insurrección. Landau informó a las delegaciones de los 33 Estados miembros que el mandatario Rodrigo Paz se ha visto obligado a declarar el estado de excepción en el país, utilizando de forma legítima todos los mecanismos legales y constitucionales a su disposición para garantizar con firmeza que la voluntad soberana del pueblo expresada en las urnas no sea revocada por la coacción de la izquierda en las calles.
El eje central del discurso de Christopher Landau en la OEA apuntó directamente a la responsabilidad y la devaluación política del organismo si no se ofrece un respaldo unánime a las autoridades legítimas. El diplomático argumentó que, si bien el hemisferio goza de una gran diversidad de gobiernos con perspectivas sociales y económicas distintas, el respeto a la legalidad electoral debe ser un principio inquebrantable. Subrayó que cuando una elección ha sido plenamente certificada como libre y justa por observadores internacionales, la defensa de ese presidente constituye el estándar mínimo de convivencia interamericana.
(Con información de UHN Plus)
El Secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, arribó este miércoles a la Base Naval de la Bahía de Guantánamo en una demostración de fuerza estadounidense frente a las costas del Caribe. La visita oficial ocurre en un momento de tensión diplomática y militar entre Washington y el régimen comunista de La Habana.
🇺🇸🇨🇺‼️ | El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, llegó a la Base Naval de Guantánamo para reunirse con las tropas estadounidenses destacadas en Cuba. La visita ocurre mientras la administración Trump incrementa la presión sobre la dictadura comunista cubana y… pic.twitter.com/CQdYEmfbZB
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 10, 2026
El Departamento de Guerra confirmó que la agenda de Hegseth en Guantánamo contempla la supervisión directa de las tropas y la evaluación de las capacidades operativas de la instalación militar. Posteriormente, el secretario se trasladará a la ciudad de Tampa, en Florida, con el objetivo de encabezar mesas de trabajo en la sede del Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM). Esta no es la primera vez que el funcionario inspecciona la base caribeña, pues ya en febrero de 2025 coordinó personalmente los operativos de detención y procesamiento de inmigrantes ilegales impulsados por la administración Trump.

La presencia del secretario de Guerra en suelo cubano se produce pocos días después de que venciera el plazo definitivo impuesto por Washington para que las corporaciones internacionales rompan todo lazo comercial con GAESA, el opaco conglomerado empresarial manejado por los militares cubanos. Las nuevas sanciones secundarias buscan asfixiar financieramente a la cúpula castrista, bloqueando sus vías de financiamiento ilegal en el extranjero.
A su vez, Estados Unidos fue alertado sobre que la dictadura de La Habana adquirió más de 300 drones militares provenientes de Rusia y del régimen teocrático de Irán. De acuerdo con informes oficiales, los planes de las fuerzas chavistas y castristas contemplaban el uso potencial de estos artefactos para hostigar la base de Guantánamo, amedrentar a los buques de la Armada estadounidense y amenazar el territorio de Cayo Hueso. Ante esto, la respuesta norteamericana ha sido contundente con la activación de la Operación Southern Spear.
Como parte de esta contraofensiva de seguridad regional, el Comando Sur ordenó el despliegue del portaaviones USS Nimitz en aguas del Caribe, acompañado por la movilización estratégica de más de 1.300 miembros de la Marina estadounidense. Desde el Pentágono, el general Francis L. Donovan definió a Guantánamo como un enclave logístico vital para repeler de forma contundente cualquier amenaza extranjera que pretenda socavar la estabilidad y los valores democráticos en el continente americano
Por su parte, los principales artífices de la política exterior estadounidense han dejado claro que no habrá espacio para el chantaje de la dictadura. El secretario de Estado, Marco Rubio, reafirmó la firmeza de la actual administración al señalar que no existen avances en los diálogos con La Habana debido a la falta de compromisos reales con la libertad.
(con información de ABC y CiberCuba)
Un potente terremoto que inicialmente fue reportado con una magnitud de hasta 8,2 sacudió este lunes el sur de Filipinas, provocando una alerta de tsunami en varias zonas del Pacífico y desencadenando una amplia movilización de los servicios de emergencia. Las evaluaciones posteriores de organismos sismológicos internacionales situaron la magnitud del evento en torno a 7,8, aunque el impacto sobre la población y la infraestructura fue considerable.
El epicentro se localizó frente a la costa de la isla de Mindanao, cerca de la ciudad de General Santos, una de las principales urbes del sur del país. El movimiento telúrico se produjo a las 7:37 de la mañana, hora local, y fue percibido con gran intensidad en amplias zonas de Filipinas e incluso en regiones de Indonesia.
Las autoridades filipinas informaron que el terremoto dejó al menos 19 personas fallecidas, más de 130 heridas y varios desaparecidos, aunque las cifras continúan siendo actualizadas mientras avanzan las labores de búsqueda y rescate.

Entre los daños más graves se encuentra el colapso parcial de edificios comerciales, escuelas y establecimientos públicos. Videos difundidos por medios locales mostraron el derrumbe de estructuras en General Santos y otras localidades cercanas al epicentro.
Las autoridades también reportaron cortes de electricidad, interrupciones en las telecomunicaciones y daños en carreteras e infraestructuras críticas, complicando las operaciones de emergencia.
Tras el terremoto, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió advertencias para varias zonas costeras de Filipinas e Indonesia ante la posibilidad de olas de entre uno y tres metros de altura.
Las autoridades filipinas ordenaron evacuaciones inmediatas en comunidades costeras de Mindanao y recomendaron a los residentes trasladarse a terrenos elevados. En algunas áreas se registró un retroceso anormal del mar antes de la llegada de pequeñas olas, fenómeno característico de eventos tsunamigénicos.
Japón también activó alertas preventivas en parte de su costa oriental y suroriental, mientras que Indonesia puso en marcha protocolos de emergencia para proteger a la población de las regiones más expuestas.

Horas después, los organismos internacionales indicaron que la amenaza principal de tsunami había disminuido considerablemente, aunque las autoridades mantuvieron la vigilancia debido a la posibilidad de nuevas réplicas.
El terremoto coincidió con el inicio del año académico en Filipinas, lo que generó momentos de pánico en numerosos centros educativos. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a estudiantes y profesores evacuando escuelas mientras los edificios se sacudían violentamente.
Las autoridades suspendieron las clases en varias provincias afectadas y activaron centros de evacuación para albergar a las familias desplazadas. El presidente Ferdinand Marcos Jr. ordenó una respuesta inmediata de todas las agencias gubernamentales involucradas en la gestión de emergencias.
Además, se han registrado numerosas réplicas, algunas superiores a magnitud 6, lo que mantiene la preocupación por posibles nuevos daños estructurales.
Filipinas se encuentra dentro del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas y volcánicas más activas del planeta. Debido a la interacción constante de placas tectónicas, el país experimenta cientos de terremotos cada año, algunos de ellos con consecuencias devastadoras.
Las autoridades continúan evaluando la magnitud total de los daños mientras miles de efectivos trabajan en las tareas de rescate, asistencia humanitaria y restablecimiento de servicios básicos.