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Donald Trump celebra la retirada de las tropas de Estados Unidos de Irak como una victoria decisiva

El Pentágono confirmó la salida ordenada de la base aérea de Irbil, dando fin a una misión militar contra el Estado Islámico iniciada hace doce años

Donald Trump celebra la retirada de las tropas de Estados Unidos de Irak como una victoria decisiva

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la retirada completa de las tropas estadounidenses de Irak calificándola como "una victoria decisiva", al dar por concluida la misión militar desplegada contra el Estado Islámico (ISIS). El mandatario indicó que era momento de regresar a casa y puso fin al acuerdo negociado previamente entre Bagdad y Washington, que fijaba el 30 de septiembre como fecha límite para el repliegue de los efectivos en la base aérea de Irbil.

El vocero del Pentágono, Sean Parnell, informó que las fuerzas norteamericanas completaron una salida ordenada del norte del país, marcando el paso de una coalición de combate a una relación bilateral de seguridad fundada en capacitación y apoyo de inteligencia. Por su parte, el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, afirmó que esta nueva etapa fortalecerá la soberanía de las instituciones locales frente al terrorismo y promoverá un control estricto para desarmar a los grupos no estatales.

Pese al anuncio oficial, la salida de las tropas se produce en medio de un complejo escenario regional exacerbado por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán. Durante los últimos meses, las instalaciones norteamericanas en la región kurda sufrieron ataques sistemáticos con drones y misiles por parte de facciones alineadas con el régimen de Teherán, considerado por la diplomacia occidental como un factor constante de desestabilización en el Oriente Medio.

La salida de los sistemas defensivos estadounidenses provocó severas preocupaciones en el gobierno regional kurdo, que advirtió sobre la vulnerabilidad del territorio ante la falta de cobertura aérea. Mientras las autoridades de la región expusieron los riesgos de seguridad, milicias apoyadas por el régimen teocrático de Irán celebraron el retiro militar y lanzaron advertencias al gobierno de Bagdad para evitar compromisos estratégicos con Washington.

La administración iraquí intentó condicionar el retiro estadounidense al desarme general de las organizaciones paramilitares no estatales; sin embargo, las facciones más poderosas financiadas por Irán rechazaron entregar sus arsenales. Ante la negativa de los grupos armados, el primer ministro Al Zaidi debió posponer la fecha límite para el desarme de las milicias hasta junio de 2027, evidenciando las limitaciones del poder estatal frente a las redes patrocinadas por Teherán.

Aunque las fuerzas de Estados Unidos mantendrán colaboración en inteligencia, la consolidación de las milicias proiraníes plantea serios desafíos para la seguridad nacional iraquí y el equilibrio en la región.


(Con información de Reuters)

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