Dos tripulantes de un helicóptero de combate forestal fallecieron tras estrellarse en el estado de Utah. El impacto de la aeronave Sikorsky Skycrane provocó un foco secundario de fuego que se unió al incendio principal en el Bosque Nacional Fishlake. Las autoridades confirmaron la muerte de los pilotos tras lograr acceso a la zona del desastre.
Las intensas llamas y la inaccesibilidad del terreno impidieron la llegada inmediata de los equipos de rescate. La verificación oficial de los decesos debió postergarse hasta que las cuadrillas pudieron ingresar con garantías de seguridad. El gobernador Spencer Cox destacó la valentía de los aviadores en servicio de la protección estatal.
El incidente aeronáutico tuvo lugar en las cercanías del condado de Sevier durante las maniobras de apoyo aéreo. El siniestro nominado como Widemouth 2 ya ha devorado cientos de kilómetros cuadrados de vegetación. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte inició las investigaciones formales para esclarecer las causas de la caída.
Debido a las operaciones de emergencia, la Administración Federal de Aviación fijó restricciones de vuelo en el espacio aéreo regional. Por su parte, las fuerzas de seguridad organizaron un traslado escoltado de los restos hacia la oficina forense. El despliegue operacional sigue en marcha para evitar que las llamas alcancen la Interestatal 70.
A pesar de la tragedia registrada, las autoridades locales no contemplan una reducción del personal ni de los recursos desplegados. Más de seiscientos efectivos continúan operando sobre el terreno con apoyo de maquinaria pesada y camiones cisterna. Las jefaturas de rescate solicitaron unidades aéreas de reemplazo para sostener el combate del fuego.
El fenómeno ígneo se originó por la caída de un rayo a finales del mes de julio. La progresión del frente afectó gravemente a las comunidades locales y tierras pertenecientes a la tribu paiute. El avance extremo de las llamas mantiene en máxima alerta a los equipos de gestión de emergencias.
El evento se suma a la compleja temporada de incendios que afecta a diversos estados del oeste norteamericano. En regiones como Washington y Oregón, las condiciones climáticas adversas continúan complicando la contención de múltiples focos activos. Las pérdidas humanas evidencian el elevado riesgo del trabajo de contención forestal.
(Con información de AP)