El embajador de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas, Mike Waltz, acusó formalmente al régimen de Cuba de sostener un sistema de privilegios y opulencia para la familia Castro. Durante su intervención ante los delegados internacionales, el diplomático exhibió fotografías y documentación sobre propiedades exclusivas y artículos de lujo, contrastando el patrimonio de la cúpula gobernante con la severa crisis económica y las privaciones diarias que enfrenta la población cubana.
Entre los elementos presentados, Mike Waltz mostró imágenes históricas de Fidel Castro luciendo dos relojes Rolex valuados en 40.000 dólares, cifra que equivale a más de cinco décadas del salario medio en la isla. El diplomático extendió las acusaciones hacia la actual dirigencia y el presidente cubano, señalando la presencia recurrente de prendas de diseñador, accesorios de alta gama y artículos de lujo que continúan llegando a las élites gubernamentales a pesar del discurso oficial sobre el embargo.
Propiedades exclusivas, islas privadas y superyates en el Mediterráneo
La exposición detalló un extenso patrimonio inmobiliario atribuido a la familia Castro, destacando la residencia Nave Pilar en Varadero, un complejo de 14.000 metros cuadrados dotado de piscinas de mármol, muelle privado, gimnasio y saunas. Asimismo, Mike Waltz denunció la existencia de la isla privada Cayo Piedra, equipada con marina propia, restaurante flotante y una laguna adaptada para delfines, reservada para el uso exclusivo de la dirigencia del régimen.
🇺🇸🇨🇺‼️ | Marco Rubio publicó el mapa de Cayo Piedra, el ostentoso cayo privado utilizado por la dinastía Castro para su regocijo exclusivo, completamente apartado de la miseria generalizada del pueblo cubano. Rubio expuso los privilegios y la corrupción de la elite comunista en contraste con el sufrimiento de la ciudadanía en la isla.
— UHN Plus (@UHN_Plus) October 27, 2026
El embajador estadounidense incluyó imágenes de Antonio Castro, hijo de Fidel Castro, a bordo de un yate de lujo de 50 metros en aguas del sur de Francia, recordando que periodistas internacionales fueron agredidos por su seguridad tras intentar documentar la travesía. Igualmente, exhibió fotografías de su hijo, Tony Castro, conduciendo vehículos de alta gama en Madrid, criticando que la cúpula disfrute de libertades negadas al resto de los ciudadanos.
Denuncias sobre el gasto de recursos y acoso a opositores
Mike Waltz utilizó el elevado consumo de combustible que requieren los superyates y embarcaciones de la élite para remarcar la discrepancia frente a la escasez de diésel e insumos básicos en hospitales y escuelas de la isla. El representante norteamericano sostuvo que la continuidad de este estilo de vida evidencia una distribución desigual de los recursos en favor del círculo gobernante, mientras millones de cubanos continúan arriesgando sus vidas para emigrar.
En el tramo final de su discurso, el diplomático denunció incidentes de intimidación contra opositores y expresos políticos cubanos dentro de las propias instalaciones de la ONU a manos de integrantes de la delegación diplomática de La Habana. Ante las interrupciones de representantes del régimen durante la sesión, Mike Waltz reafirmó la postura de Washington de continuar visibilizando la corrupción institucional en la isla.
(Con información de Reuters)